El mundo de los maquis tiene tres patas y las tres sufrieron consecuencias muy negativas de este enfrentamiento. Los guardias civiles, lo mismo que los maquis y la población civil son también perdedores en una guerra que perjudicó a todos los contendientes. En la novela de Almudena Grandes “El lector de Julio Verne” que versa sobre el maquis en la sierra Sur de Jaén, la madre del niño protagonista, la mujer del guardia civil, le dice a su marido:”Esto es una guerra peor que la guerra, Antonino, y moriremos todos, mira lo que te digo. Nos mataran a todos y esto no se habrá acabado todavía”.
antes, patrullaron el campo en parejas, cumpliendo su llamamiento original de
eliminar el bandidaje y terminar con una epidemia de secuestros, además de
extirpar cualquier residuo republicano y anarquista que quedara escondiéndose
en las montañas».
Es necesario contextualizar brevemente. En la Guerra Civil, una parte de la Guardia Civil se mantuvo fiel a la Républica y en esos lugares el golpe no triunfó. Franco estuvo a punto de disolverla, pero luego recapacitó y lo que hizo fue sumirla en un proceso duro y profundo de depuración, la famosa ley 12 de 1940. Lo cuenta Almudena Grandes en el libro El lector de Julio Verne: “Inspirada por la voluntad expresa de Francisco Franco, dicha ley impulsó la depuración de todos los miembros de las Fuerzas Armadas que hubieran mostrado el menor indicio de simpatía, e incluso de neutralidad, por las instituciones o partidos republicanos antes de la sublevación de 1936…A partir de entonces, para formar parte del Cuerpo, sólo existió una condición inexcusable, la lealtad ciega e incondicional al régimen de Franco. Esto bastó para que, a despecho de todos los reglamentos existentes desde su fundación, pudieran formar parte de la Guardia Civil individuos de cualquier calaña, desde los analfabetos a los que Ahumada había tenido tanto cuidado en excluir cuando fundó la Benemérita en 1844, hasta exdelicuentes comunes, cualquier cosa con tal de que pudieran acreditar su ideología fascista. Ellos fueron quienes convirtieron a la Guardia Civil en el martillo de la población civil, torturadores y verdugos como nunca antes”
Debido a la posición geográfica del pueblo y a la importancia histórica de la ideología anarquista en la zona el papel del cuartel de la guardia civil en su lucha contra el maquis va a ser muy importante, de tal forma que se convierte en uno de los más activos de la provincia de Cádiz. No sólo en su persecución sistemática contra los huidos locales, como Pedro Moya Paredes, José Durán Fernández, los hermanos Pavón, Francisco Vargas Casas… también en su lucha contra los maquis del resto de la comarca de la Janda y de la sierra gaditana y malagueña que tenía esta zona como lugar de estancia y paso. No en vano se convirtió en una de las que más secuestros hubo en la provincia de Cádiz. También en esta zona operó el guerrillero más famoso del maquis malagueño y gaditano; “El Comandante Abril”.
En el siguiente audio Manuel Sánchez Caro cuenta su relación con la Guardia Civil tras el secuestro de su hijo José Sánchez, en Pagana.
