Conocí a Andrés una mañana del 14 de julio de 1985, en mi primera visita al Tajo de las Figuras. Aquel mismo día me invitó a comer un gazpacho en el Cortijo de la Herrumbrosa. Por la tarde continuamos estudiando las demás cavidades del conjunto rupestre. Andrés era un hombre honesto, inteligente, observador, curioso… Entre 1985 y 1993 pasamos largas temporadas, cada año, investigando las pinturas prehistóricas. Guadalupe, mi mujer, participó también en todas las campañas de trabajo de campo. A partir de aquí se gestó entre nosotros una profunda amistad.

Analizábamos juntos las figuras, buscábamos nuevas cavidades y prospectábamos Sierra Momia. Sus comentarios eran siempre sugerentes y originales. Esperábamos todos cada año, el inicio de una nueva campaña y nos despedíamos con nostalgia al finalizarla. La sociedad actual le debe a Andrés haber protegido y cuidado el arte rupestre del Tajo de las Figuras, de Sierra Momia, de Benalup en definitiva, en una época en que estaba lejos de ser puesto en valor, como se dice ahora. Fueron unos años muy intensos, a Lupe y a mí Andrés nos aportaba sus conocimientos y su experiencia. Conocía palmo a palmo el lugar en donde nació. Se interesaba por los animales, las plantas… 



Amaba a su familia y a sus amigos, entre los que creo llegamos a contarnos. Desgraciadamente, su prematuro fallecimiento, injusto, como siempre, a finales de 1997, impidió que viera el resultado final de los trabajos que habíamos realizado. Siempre pienso que me hubiera gustado ver su reacción, seguramente se reiría de mi interpretación de alguna figura, como hacía habitualmente, aunque cordial y amablemente, con todo el humor que le caracterizaba.



Aprovecho la ocasión que me brinda esta exposición para ceder al Ayuntamiento de Benalup una de las cinco impresiones originales de nuestra reproducción de las pinturas de la Cueva del Tajo de las Figuras, dedicándola a la memoria de Andrés Mañé Ordóñez, vigilante, como a él le gustaba que le llamasen del Tajo de las Figuras.

Martí Mas Cornellà. Profesor de Prehistoria de la UNED
Anterior Las reinas de las fiestas de 1966
Siguiente Los maestros de campo o ambulantes. Andrés Candón. 5

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad