De las 12 actividades programadas para las fiestas de 1944, 6, la mitad, están relacionadas con la música (Diana, verbena, concierto musical, cuadro flamenco, bailes regionales y música clásica), tres con el mundo del caballo (fiesta campera, carrera de cintas a caballo y concurso de caballistas con grupa a la andaluza), las otras tres se la reparten la función religiosa en honor de Santiago Apostol “Patrón de España y de nuestro Municipio”, la divertida cucaña y la gran retreta final.
“Fiesta y velada, ritual religioso y goce festivo forman un todo difícilmente disociable, aunque la segunda estuviera en función de la primera y que, por tratarse de una manifestación popular, fuese con frecuencia censurada o controlada por los detentadores del poder civil y/o eclesiástico” ( Rodríguez Becerra).
En lo que se refiere a la programación de las fiestas de 2013 aunque es más pobre y escasa que otras veces (y en la misma tónica que los últimos años), en el contexto de la crisis económica que vivimos, su comparación con la de 1944 es bastante significativa. El 50% de las actividades las copa las actuaciones musicales, bien los grupos de baile regionales, la banda música o las veladas musicales nocturnas. Por otra parte la programación de 1944 le asignaban un espacio a la música clásica o flamenca que estas no se lo hacen.
No existen actividades programadas relacionadas con el mundo del caballo, ni cucañas (sí constantes referencias al parque de atracciones donde el precio de los cacharros refleja la crisis), ni con la religión. Dato este último que parece significativo de este espacio y este momento concreto. Ya que durante el franquismo las fiestas y la religión estuvieron íntimamente unidas y aun lo siguen haciendo en muchos lugares de España.
De hecho en nuestra peña de los 20 duros hemos trasladado nuestra joya de la corona de las comidas, los garbanzos de la familia Rehuelga, del domingo al viernes, porque es la mañana que más gente hay en la feria. Como es un evento de reciente incorporación seguro que alguien tiene datos de como se introdujo y se ha ido consolidando, qué relación tiene con los trajes de gitanas y con otros eventos similares en feria cercanas. Todas estas actividades novedosas se explican en un nuevo contexto político y social.
Las fotografías de esta entrada y de la próxima no son de 1944, pero si corresponden a las fiestas de antes. Unas fiestas donde su carácter más excepcional que en la actualidad las hacían más importantes para la población, donde la fotografía se convertía en otro elemento festivo más o donde el casco antiguo era el protagonista absoluto.








