A la sección ¿Qué fotografió Mintz? viene hoy una foto de
las muchas que hizo en la Alameda. Cuatro hombres pasan el tiempo amablemente, sonriendo y sin mirar a la
cámara. Da toda la pinta que esa fue la solicitud que le hizo Mintz para captar
una escena de la vida cotidiana del aquel Benalup de Sidonia de finales de los
sesenta. Aparecen por orden Andrés García Mateo, Litri, Miguel “El Menuito”, “Almanaque”
y Miguel el carpintero.
las muchas que hizo en la Alameda. Cuatro hombres pasan el tiempo amablemente, sonriendo y sin mirar a la
cámara. Da toda la pinta que esa fue la solicitud que le hizo Mintz para captar
una escena de la vida cotidiana del aquel Benalup de Sidonia de finales de los
sesenta. Aparecen por orden Andrés García Mateo, Litri, Miguel “El Menuito”, “Almanaque”
y Miguel el carpintero.
Estamos en la parte más importante del pueblo de aquellos momentos. Donde desemboca la calle San Juan, la central, la de los comerciantes y bares, en la plaza pública por excelencia, sede de la Iglesia y casas señoriales del pueblo. A la izquierda la silla de madera de tijera nos indica
que es territorio de la marquesina de Ricardín, lugar donde giraba una
parte de la vida social de los hombres del pueblo. No están en la puerta del
bar para consumir, sino para charlar y pasar el tiempo. De fondo las columnas coronadas con aquellas bolas que solicitaban Los Indios en
1961. Esta vez, sin que sirviera de precedente, el Ayuntamiento de Medina había
accedido a la reivindicación de los vecinos de Benalup
que es territorio de la marquesina de Ricardín, lugar donde giraba una
parte de la vida social de los hombres del pueblo. No están en la puerta del
bar para consumir, sino para charlar y pasar el tiempo. De fondo las columnas coronadas con aquellas bolas que solicitaban Los Indios en
1961. Esta vez, sin que sirviera de precedente, el Ayuntamiento de Medina había
accedido a la reivindicación de los vecinos de Benalup
Donde estarán esas bolas
que se iban a poner
en las columnas que hay
donde estaba el canapé.
Como les pase lo mismo
que es escalón de la plaza
vamos a tener que pedirle
a un hortelano unas calabazas
porque de no ser así
no estarán listas
pa el año dos mil
A la derecha un
carromato con un kiosco móvil. La primera persona que tuvo ese kiosco fue Cayetano Moreno. Después lo compró Juan José
González Gallardo, regentándolo su hija María Teresa González Alfaro. Según me
cuenta Manoli Lago lo compró por 6.000 pesetas, lleno de chucherías. Luego lo
quitaron por estética, por la que tenía el alcalde, ya que a éste no le
gustaba. Si la marquesina y el bar del cuñado de Andrés, enfrente, el de Alfonsito el de Pérez, era el punto de
reunión de los hombres, el kiosco lo era de las mujeres jóvenes, ya que ellas
no podían entrar en los bares. El paisaje lo completa los álamos de la Alameda,
los mismos que se sembraron a principio de siglo XX, la tienda de Pepe Rey y la
casa del alcalde, el veterinario D. José Romero Bohollo.
carromato con un kiosco móvil. La primera persona que tuvo ese kiosco fue Cayetano Moreno. Después lo compró Juan José
González Gallardo, regentándolo su hija María Teresa González Alfaro. Según me
cuenta Manoli Lago lo compró por 6.000 pesetas, lleno de chucherías. Luego lo
quitaron por estética, por la que tenía el alcalde, ya que a éste no le
gustaba. Si la marquesina y el bar del cuñado de Andrés, enfrente, el de Alfonsito el de Pérez, era el punto de
reunión de los hombres, el kiosco lo era de las mujeres jóvenes, ya que ellas
no podían entrar en los bares. El paisaje lo completa los álamos de la Alameda,
los mismos que se sembraron a principio de siglo XX, la tienda de Pepe Rey y la
casa del alcalde, el veterinario D. José Romero Bohollo.
Me gusta jugar a imaginar y me da por pensar que opinarían
estos cuatro benalupenses sobre el hecho de que Mintz les pidiera hacerle una
foto y que no miraran a la cámara. No eran fiestas de Santiago y Santa Ana,
tampoco había comunión, bautizo o boda. Cosas raras, exóticas, de estos
americanos… resumirían. El americano, Jerome, pensaría todo lo contrario, desde
la barrera, es que desde donde se ven bien los toros, veía la normalidad y
cotidianidad de la vida sencilla de este pueblecito andaluz pasar ejemplarizada
en cuatro benalupenses que pasan el tiempo en la puerta del bar de Ricardo,
técnicamente llamado Las Columnas. Llevaba el tiempo suficiente entre la gente
de este pueblo como para saber que lo mejor del pueblo no eran los tópicos o el
exotismo, sino el transcurrir diario,
sereno y tranquilo. Como esta foto. ¿O no?
estos cuatro benalupenses sobre el hecho de que Mintz les pidiera hacerle una
foto y que no miraran a la cámara. No eran fiestas de Santiago y Santa Ana,
tampoco había comunión, bautizo o boda. Cosas raras, exóticas, de estos
americanos… resumirían. El americano, Jerome, pensaría todo lo contrario, desde
la barrera, es que desde donde se ven bien los toros, veía la normalidad y
cotidianidad de la vida sencilla de este pueblecito andaluz pasar ejemplarizada
en cuatro benalupenses que pasan el tiempo en la puerta del bar de Ricardo,
técnicamente llamado Las Columnas. Llevaba el tiempo suficiente entre la gente
de este pueblo como para saber que lo mejor del pueblo no eran los tópicos o el
exotismo, sino el transcurrir diario,
sereno y tranquilo. Como esta foto. ¿O no?
