Dice Toni Lodeiro en el libro que estamos utilizando para esta serie: “La cultura del alquiler socialmente supone una cultura de uso y aprovechamiento de los recursos existentes. Personalmente nos permite vivir más el presente, hacer cambios… sin la losa de una hipoteca. El problema son los actuales precios del alquiler, que fomentan la compra, ya que por la hipoteca no pagamos mucho más y la vivienda es nuestra tras unos años. Sacar las viviendas vacías al mercado de alquiler abarataría mucho los precios.
En Benalup la desaparición de las chozas hay que unirla a la crisis de la agricultura tradicional. La desaparición de las chozas de Casas Viejas no iba a ser fruto de un plan estatal o regional o provincial, sino que el motor fundamental fue el papel de los propios vecinos, ya que la autoconstrucción y la solidaridad entre vecinos jugaron un papel fundamental. Muchos se habían hechos albañiles en las Lomas o/y la costa y luego utilizan lo aprendido para construir su casa o la del vecino. En B/CV hay un barrio que se le denomina Santo Domingo. Se le llama de esta forma porque la mayoría de sus viviendas se construyeron los domingos con la ayuda de familiares y amigos. Cuando se terminaba la casa, se celebraba la terminación del techo con un guiso que, lógicamente, pagan los propietarios de la casa. Hay que situarse en el optimismo y la energía de los años ochenta y noventa para entender el dominio del régimen de viviendas de autoconstrucción.
Pero a finales del siglo XX y principios del XXI el boom económico hizo desaparecer de la faz del territorio benalupense la autoconstrucción de viviendas y entramos en un peligroso proceso de construcción y compra desmedida de casas. El rápido tránsito de una sociedad tradicional a otra moderna, de una sostenible y poco consumista a otra todo lo contrario hizo que se pusiera de moda y se impusiera la adquisición de una vivienda propia, en muchos casos, más grande y cara de lo necesario. Muchos jóvenes entraron de lleno en ese proceso que gráficamente se ha llamado de la discoteca a la hipoteca. Hoy en día ya ha llegado el deshaucio a esta tierra. Se ven muchos letreros con SE VENDE, en casas recién compradas. Y en otros también se alquilan, muchas de las veces por los bancos que se han tenido que quedar con los inmuebles. Para nada estoy deslizando, ni subliminalmente siquiera, que la choza fuera una forma de vivienda mejor que la actual, lo que si me parece necesario es reflexionar sobre el modelo actual de endeudarnos e hipotecarnos y plantear otras formas de acceso a la vivienda como el alquiler o la autoconstrucción.





Yo quiero recordar la construcción de las casas de la barriada Diputacion que supusieron la posibilidad de acceso a la vivienda para muchas familias en los sesenta y setenta. Ese fue un proyecto que se llevó a cabo desde la Diputación pero que fue impulsado por una persona de nuestro pueblo precisamente para combatir el problema de la infravivienda. .
Efectivamente, te refieres, creo, a Jesús Barberá.
http://www.historiacasasviejas.blogspot.com.es/2010/12/los-precedentes-del-boom-de-los-ochenta.html