Termino hoy esta serie sobre el libro de Toni Lodeiro “Como consumir menos, consumir mejor”. He disfrutado mucho trabajando los post. La idea inicial ha salido fortalecida. La crisis actual traerá, obligatoriamente, un cambio de modelo y para ello podemos tener en cuenta las características de la sociedad tradicional, que ni son tan buenas como algunos quieren presentar, ni tan malas como otros argumentan.
En los años sesenta empieza en toda España y en Benalup en concreto un proceso de cambio que se conoce técnicamente como la crisis de la agricultura tradicional. El proceso se inicio con el éxodo rural o abandono del campo hacia la ciudad, bien el este o norte español o centro Europa. No es que las condiciones de los sesenta fueran peores que en los cuarenta y cincuenta, sino que a las malas condiciones de vida en el campo había que unirle la atracción que suponía la demanda de mano de obra de estas zonas. Así, una amplia base social benalupense se enfrenta al paro endémico estacional, a los modos deficientes de explotación y mal reparto de la tierra, a la ausencia de empleo constante, a los salarios insuficientes a lo que se le une injusticias sociales y culturales y escasa salidas profesionales y educativas para sus hijos y toma el camino de la emigración. Con ella disminuye la mano de obra en el campo, suben los salarios, los empresarios optan por la modernización y mecanización que retroalimentan el proceso. En Benalup, las Lomas y la construcción completan el proceso. Muchos benalupenses optaron consciente o inconscientemente por el salario fijo, el horario estricto, modos distintos de vestir y relacionarse, compras a plazo, ambulatorio, escuelas, institutos para los hijos… y, sobre todo, por muchos y pequeños bienes de consumo que aportan satisfacción al transcurrir diario.

Desarrollo sostenible es salir antes de trabajar (o de la reunión de un grupo ecologista) para ir a pasear o a tomar el sol, o pedir una reducción de jornada para poder pasar más tiempo con nuestras hijas…
Ecologismo, entre otras cosas, es perder una hora intentando apañar con un alambre la varilla rota de un paraguas antes que tirarlo e ir a comprar otro, o no comprar en
Carrefour aunque salga más barato porque donde está ahora el hipermercado antes había unas hermosas huertas…
Solidaridad es, entre otras cosas, no dejar pagar al amigo que está en paro cuando salimos a comer por ahí…
En esta entrevista grabada por Mintz el 20 de diciembre de 1965 Manuel Sánchez Caro le habla sobre las diferencias que hay entre esa época y 30 ó 40 años antes.En los sesenta había empezado la revolución, el cambio, pero no estaba terminada. Llama la atención como cada generación ve grandes transformaciones de una época a otra. También como estamos en una época, que se inicio en los sesenta, donde las transformaciones y cambios han tomado un ritmo vertiginoso. Por último, el matiz político. Se nota que Manuel Sánchez estaba de acuerdo en ese momento con el régimen existente y valora las transformaciones económicas y sociales desde una perspectiva política. Insisto se trata de un audio de 1965, pero nos va a servir para comprender el inicio de la crisis de la agricultura tradicional.
Transcribo el audio:
J.M.- ¿Qué diferencias en la vida general entre el pasado y presente?
M.S. La vida en general entre antes y ahora es como decir la noche y el día, tan diferente. Entonces en estas regiones no se conocía un coche, una bicicleta, todo el mundo tenía que ir en caballería, o andando. Eso hablamos de cuarenta o cuarentaycinco años atrás. Ya en Madrid, en Barcelona o en el norte a lo mejor. Los adelantos. Hoy que estoy yo en el campo, que tengo mi radio, que estoy oyendo el parte, el cante flamenco, lo que yo quiera… Y entonces de ahí a cuarenta años no se conocía ni en los pueblos ni en las capitales. De modo que sobre el progreso y el adelanto de España es como comparar el día y la noche. En el asunto económico y de las cosas, está graduado como entonces. Ahora en España hoy dentro de este gobierno que tenemos no se ve el hambre que había antes. Porque en el tiempo de la monarquía y todo eso había una mano negra que lo acaparaban todo y no se podía estar en los campos. Pidiendo cuando no llegaban10 obreros llegaban 20. No pasaba un día que no tuviéramos que dar una telera de España. Hoy en día no existe, hoy no hay nadie que pida. Eso da informes de que la situación del pueblo ha mejorado. Había muchos que robaban, cerdos, gallinas, pues eso también se ha paralizado. No de una forma total, porque siempre hay personas que le gusta vivir de eso. Pero ha mejorado, porque antes no se podía quitar los ojos de encima se las quitaban hasta delante de uno. Así que dentro de lo de ayer a lo de hoy hay una forma tan meramente profunda y larga que no se puede comprender el que ha vivido en un sitio y el que ha vivido en otro, el que ha vivido de una forma y el que hoy vive de otra.


