Dentro de la serie de casaviejeños por el mundo hoy escribe Ana Vera Flor, una joven de aquella prometedora generación del IES Casas Viejas 2000-05 que una buena parte de ella ha tenido que emigrar fuera de España, a Inglaterra y Alemania, fundamentalmente. En su artículo insiste,  como sus compañeras, en lo duro de la decisión, pero también en lo inevitable por falta de expectativas en España. Además, incide en el sentimiento de pena y nostalgia sobre su tierra de origen. Estamos asistiendo a un momento histórico, tenemos las generaciones mejores preparadas de la historia del pueblo, pero tienen que marcharse fuera de España porque aquí no hay condiciones para desarrollar lo aprendido. La magnitud de las emigraciones hace que ya podamos compararlas con las de los años sesenta, pero en este caso los que se van, en una buena proporción, son los más cualificados. Una verdadera pena.
La vida en una ciudad así, definitivamente, nada tiene que ver con cualquier otro sitio en el que he vivido. Londres  es casi más «mundial» que británica. Es toda diversidad, cambio y oportunidades. Una mezcla de culturas y personas que te da lo mejor  y solo a veces lo peor de cada una de ellas.



Muchos han sido los motivos que me han traído hasta aquí. Siempre me había rondado la idea de salir fuera porque pensaba que una experiencia en el extranjero sería positiva para mi futuro profesional y personal. Hoy en día lo sigo pensando, pero la situación actual convirtió ésta en mi primera y mejor opción. Por eso decidí venir de «Au pair» (Un au pair es una persona joven que decide pasar un tiempo en el extranjero para vivir con una familia de acogida. Durante la estancia, el au pair se convierte en un miembro más de la familia, a quien ayuda cuidando de los niños y realizando algunas tareas del hogar) y mejorar el idioma para luego tratar de trabajar con mis estudios. Aquí he encontrado muchas más oportunidades y con condiciones mucho mejores.




A pesar de todo dejar mi sitio no ha sido fácil, pero he decidido hacer mi vida aquí, al menos por un tiempo y tratar de quedarme con todos y con todo lo bueno que he encontrado aquí. También trato de no olvidarme de mi lugar en el mundo, ese que no solo casi me ha obligado a marcharme para poder perseguir mis objetivos, sino que además, me lo pone muy difícil con burocracia absurda y haciéndome ver que solo sabe dar pasos hacia atrás.



Solo espero volver algún día y poder dejar de “echar de menos”, ya que a pesar de lo mucho que ayuda a comprender, aprender y a valorar, es un sentimiento muy pesado para cargar con él demasiado tiempo.
Cerca del 50% de los que salen en esta foto, están ahora trabajando en el extranjero

Anterior Atún rojo en el Cafelito
Siguiente El cercado completo del campo de fútbol. Por José Luis Pérez Ruiz. El Santo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad