Este es el penúltimo
post de la serie musical que Jesús Vela ha hecho sobre Casas Viejas. En todas
las estaciones por las que ha pasado hay un poco de pasado, otro de presente y
futuro y mucho de Casas Viejas. En la composición musical sobre la plaza el
Pijo esas características se acentúan.
post de la serie musical que Jesús Vela ha hecho sobre Casas Viejas. En todas
las estaciones por las que ha pasado hay un poco de pasado, otro de presente y
futuro y mucho de Casas Viejas. En la composición musical sobre la plaza el
Pijo esas características se acentúan.
Las ciudades, y por tanto, los barrios,
las calles, las plazas… son entes vivos, que van sufriendo transformaciones a
lo largo del transcurrir del tiempo. El entorno de lo que hoy es la plaza del
Pijo es un buen ejemplo de ello. Esta plaza era en sus orígenes el segundo
centro en importancia del pueblo, actuando siempre a rebujo de la Alameda. Allí
estaba la iglesia, el cuartel y las casas de la elite social del pueblo. Era el
centro del pueblo. En sus aledaños, a través de la calle San Juan, se fue formando una plaza, que daba entrada al
pueblo y que pronto se especializaría en funciones comerciales. Constituía el lugar de llegada, razón por la que
allí se ubicaban los establecimientos que se dedicaban a la venta de
productos, unos con carácter ambulante, otros permanente Allí se instalaría a partir de 1929 oficialmente
la plaza de abastos, también la oficina de arbitrios, la casa del médico y la
escuela. Estos usos que empezarían a tomar fuerza con la Segunda República se
consolidaría con el franquismo.
las calles, las plazas… son entes vivos, que van sufriendo transformaciones a
lo largo del transcurrir del tiempo. El entorno de lo que hoy es la plaza del
Pijo es un buen ejemplo de ello. Esta plaza era en sus orígenes el segundo
centro en importancia del pueblo, actuando siempre a rebujo de la Alameda. Allí
estaba la iglesia, el cuartel y las casas de la elite social del pueblo. Era el
centro del pueblo. En sus aledaños, a través de la calle San Juan, se fue formando una plaza, que daba entrada al
pueblo y que pronto se especializaría en funciones comerciales. Constituía el lugar de llegada, razón por la que
allí se ubicaban los establecimientos que se dedicaban a la venta de
productos, unos con carácter ambulante, otros permanente Allí se instalaría a partir de 1929 oficialmente
la plaza de abastos, también la oficina de arbitrios, la casa del médico y la
escuela. Estos usos que empezarían a tomar fuerza con la Segunda República se
consolidaría con el franquismo.
Será con
la transición, al igual que el pueblo en general, cuando empiecen las grandes
transformaciones. Progresivamente va perdiendo los usos administrativos y son
sustituidos por los propios del ocio. La escuela es sustituida por la caja de
ahorros y después por un establecimiento de copas. Se construye un ayuntamiento
nuevo en las Canteras y se hace un ambulatorio en el cañuelo, que luego pasaría
a la Orativa. En la plaza se construye una fuente con un niño, del cual sale un
chorrito de agua a través de su «penecito». Paco Ríos,en un memorial
cuplet le pone nombre al lugar: «La plaza del Pijo». Mas tarde, a
finales de los noventa, se hicieron las obras que le dan el aspecto actual,
convirtiéndole en un lugar de ocio y expansión de los benalupenses. De hecho,
en la actualidad, es el lugar que más concentración de bares presenta. Ni que
decir tiene que la plaza del Pijo ha sido y tiene que seguir siendo uno de los
lugares más importantes del pueblo, sobre todo, si consolida, dentro de la
multifuncionalización del mundo rural actual, la importancia del turismo para
nuestra economía local.
la transición, al igual que el pueblo en general, cuando empiecen las grandes
transformaciones. Progresivamente va perdiendo los usos administrativos y son
sustituidos por los propios del ocio. La escuela es sustituida por la caja de
ahorros y después por un establecimiento de copas. Se construye un ayuntamiento
nuevo en las Canteras y se hace un ambulatorio en el cañuelo, que luego pasaría
a la Orativa. En la plaza se construye una fuente con un niño, del cual sale un
chorrito de agua a través de su «penecito». Paco Ríos,en un memorial
cuplet le pone nombre al lugar: «La plaza del Pijo». Mas tarde, a
finales de los noventa, se hicieron las obras que le dan el aspecto actual,
convirtiéndole en un lugar de ocio y expansión de los benalupenses. De hecho,
en la actualidad, es el lugar que más concentración de bares presenta. Ni que
decir tiene que la plaza del Pijo ha sido y tiene que seguir siendo uno de los
lugares más importantes del pueblo, sobre todo, si consolida, dentro de la
multifuncionalización del mundo rural actual, la importancia del turismo para
nuestra economía local.
Pero decía al principio que esta plaza tiene mucho
de Casas Viejas, que participa de sus características. Aunque popularmente se
llama Plaza del Pijo, porque así se lo puso con un cuplet Paco Ríos
oficialmente ese no es su nombre. No aparece en los estamentos oficiales como tal; el aparato reproductor y urinario masculino no tiene la categoría como para llevar el nombre de una plaza, aunque popularmente lo haga. Esa diferencia entre lo real y lo oficial es
muy propia de Casas Viejas. Es ese alejamiento característico entre lo que debería ser y lo que es. En segundo lugar, las distintas remodelaciones han
hecho que desaparezcan todas las huellas de su pasado. Son las fotografías las
únicas que nos recuerdan que aunque aquí no hubiera habido iglesia, ni casas
señoriales, ni cuartel… este lugar también tuvo su historia y también paso el
tiempo. Ese paso del tiempo, ese carácter popular por los cuatro costados y esa
omnipresencia en la vida diaria del pueblo es lo que Jesús Vela retrata en su composición
musical para piano sobre la Plaza del Pijo.
de Casas Viejas, que participa de sus características. Aunque popularmente se
llama Plaza del Pijo, porque así se lo puso con un cuplet Paco Ríos
oficialmente ese no es su nombre. No aparece en los estamentos oficiales como tal; el aparato reproductor y urinario masculino no tiene la categoría como para llevar el nombre de una plaza, aunque popularmente lo haga. Esa diferencia entre lo real y lo oficial es
muy propia de Casas Viejas. Es ese alejamiento característico entre lo que debería ser y lo que es. En segundo lugar, las distintas remodelaciones han
hecho que desaparezcan todas las huellas de su pasado. Son las fotografías las
únicas que nos recuerdan que aunque aquí no hubiera habido iglesia, ni casas
señoriales, ni cuartel… este lugar también tuvo su historia y también paso el
tiempo. Ese paso del tiempo, ese carácter popular por los cuatro costados y esa
omnipresencia en la vida diaria del pueblo es lo que Jesús Vela retrata en su composición
musical para piano sobre la Plaza del Pijo.



