Una vez terminada la dictadura, Benalup va a conseguir la ansiada Segregación, pero va a tardar 26 años en hacerlo. Ese largo periodo se puede dividir en tres partes. Desde 1975 a 1984, periodo que estudiamos en el post de la serie anterior, de 1985 a 1987, etapa que lo vamos a hacer hoy y de 1987 a 1991, que lo haremos el próximo día. En el primer periodo, resueltos ¿? los graves problemas sociales de la zona, se plantea la Segregación como la gran cuestión política, donde tanto el pueblo de Medina como de Benalup vuelcan sus intereses y expectativas. Aparecen los que van a hacer los dos grandes protagonistas del periodo y cuyos enfrentamientos y acercamientos va a depender no sólo el resultado del proceso sino la evolución política de la comarca, de la provincia y a veces de la región. Me  refiero a Juan Cornejo López y Francisco González Cabaña.

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En 1984 publican en el Diario de Cádiz sendas cartas donde aparecen claramente las posturas enfrentadas. Está claro, que el problema no es la Segregación, sino el término. En segundo lugar, en este momento la ejecutiva provincial del PSOE hegemónica en la provincia se decanta por las posiciones benalupenses, como se ve claramente en ambas cartas en las menciones que los dos hacen de Blanco (en este artículo Blanco habla de 18.000 hectáreas como el término adecuado para Benalup) y Pizarro. 



Pero el proceso va virar en esta nueva etapa, las circunstancias políticas y la consolidación del PSOE como partido hegemónico en la Janda hizo que la ejecutiva provincial del PSOE se alejara de las posiciones benalupenses y se acercará a las asidonenses. De ahí el resultado final. El punto de inflexión de todo este proceso fue el pleno de agosto de 1985. En este pleno había dos puntos del orden del día, el primero proponía declarar entidad local al núcleo de Benalup de Sidonia, el segundo proponía aprobar la segregación con el término que los concejales benalupense consideraban natural y justo aquel que incluía “Benalup y su Campo”. Ninguna de las dos opciones tenía posibilidades de aprobarse pues era  necesaria una mayoría de 2/3. Los asidonesenses tenían 7 concejales y los benalupenses 9. Pero ante la propuesta de los concejales benalupenses la gente de la comisión pro término se movió rápido. Convocaron huelga y una concentración en la plaza de la Alameda, frente al Ayuntamiento. El pleno empezó a las once de la mañana, la primera propuesta salió derrotada, pero antes de que se debatiera la propuesta benalupense, un miembro del grupo Pro término tomó la palabra. Los acontecimientos posteriores son conocidos. Se suspendió el pleno y mientras que los benalupenses hablaban de secuestro de una institución pública, el grupo protérmino lo califica como una acción en defensa propia. «El Santo» en su tercera novena lo ve de esta forma. 



El asidonense Vargas Machuca juega un papel importante en el acercamiento del grupo protérmino asidonense al PSOE, por otra parte las luchas internas en el PSOE provincial con el ascenso de Alfonso Perales también juegan en contra de los benalupenses. Rafael Román, otro pope socialista provincial del momento, lo ve de esta forma. En este pueblo se es consciente de que se está perdiendo la batalla y se intenta meter la basa de la presión popular. Son los tiempos de creación de la Coordinadora, popularmente conocida como Conchi, que va a tener el handicap de su apoliticidad, característica que nunca abandona. El trabajo y el esfuerzo de la coordinadora por lograr un término “natural y justo” fue ingente, pero los resultados no fueron los esperados. La batalla se estaba desarrollando a niveles más altos que la presión popular e incluso que los resultados electorales. 



Mientras tanto en Benalup se vuelve a la carga y se consigue que se convoque un pleno para aprobar la segregación benalupense con el término que  consideraban justo, el tan mentado Campo de Benalup. Al igual que el de agosto del 85 no había mayoría suficiente por parte de los dos contendientes para que se aprobará una moción sin acuerdo, por tanto la cuestión paso al ámbito administrativo superior. Sería Diputación quien decidiría sobre el término. En Benalup el resultado se consideró un triunfo y la población esperó la llegada de los concejales para celebrarlo. Una masa eufórica montó a hombros a Francisco González y Nicolás Vela dirigiéndose al rotulo de la calle Medina al cual se le puso el nuevo nombre de Independencia. Era el 19 de enero de 1987



Así las cosas y teniendo claro que la pelota estaba en el tejado del PSOE, las elecciones de 1987 se presentaban como cruciales. José Luis Pérez Ruiz, «El Santo» lo relato de esta forma, en su cuarta novena. En Medina el grupo prodefensa del término se presentaba por el PSOE. En Benalup se intenta jugar la última base para conseguir el término “natural y justo”. El PSOE benalupense y la coordinadora pactan la  creación de la Candidatura Unitaria Benalupense, donde concurren al 50% miembros del PSOE y miembros propuestos por las coordinadora, pero sin que los líderes de ella participen. La CUB obtuvo en las elecciones de 1987 el 98% de los votos benalupenses, siendo la lista más votada. La ejecutiva provincial amagó con un expediente a los socialistas benalupenses, intento que quedó en aguas de borrajas. La CUB estuvo en disposición de

hacerse con la alcaldía y zanjar la Segregación, pero no se atrevieron a dar el paso A cambio, en un primer momento se permitió a Agustín de la Flor ser alcalde y luego los miembros del PSOE de la CUB pactaron con los del grupo protérmino cederle la alcaldía a Juan Cornejo y acabar la Segregación. Por tercera vez, eran mayoría los concejales benalupenses en el Ayuntamiento de Medina, pero no quisieron o pudieron dar el paso definitivo. 





A nivel nacional las circunstancias mandaban. La hegemonía del PSOE era manifiesta, se había salido de la crisis del petróleo y había entrado el 1 de enero de 1986 en la UE. La política económica neoliberal de Boyer y Solchaga se contrarrestaba con la extensión del estado del bienestar, educación, sanidad y prestaciones sociales se universalizaron. Corrían muy buenos tiempos para el PSOE, tanto que los problemas internos tenían más trascendencia que los externos, era aquello de que quien se movía no salía en la foto. En el PSOE de Benalup se leyó el partido, se optó por el pragmatismo y el pájaro en mano y se preparó para gobernar el municipio. Desde el punto de vista práctico y político la decisión fue acertada, no de otra forma se explica que su hegemonía ha llegado hasta la actualidad. Pero esto ya es una cuestión que abordaremos en el próximo y último artículo de la serie.


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