Delante, Demetrio Mateos; detrás, Antonia Montiano, La Zamacuca. La fotografía está realizada en Los Arenalejos, donde esta familia se fue a vivir después de una breve estancia en Las Lomas.

A Demetrio, pese a reconocer las ventajas en sueldo y comodidades de esta explotación, la rigidez de las normas impuestas por la empresa le hizo decidirse a marcharse a Los Arenalejos. Jerome Mintz hizo mucha amistad con ellos, incluso rodó un documental sobre su forma de vida titulado «The Shepherd´s family» («La familia del pastor»).






Durante los cuarenta años del franquismo, España fue un ejemplo del más puro estilo de patriarcado. La mujer quedaba recluida al ámbito privado, sometida primero al padre y después al marido, estableciéndose una clara división entre actividades que eran propias del hombre y de la mujer, pero no solo la separación se estableció en las cosas a hacer, se amplió a los colores, al modo de vestir, por supuesto, o al modo de hablar y comportarse, el analfabetismo era dos veces más alto entre mujeres que entre varones… Los derechos ante la ley estaban marcados por el género. 






Una mujer no podía abrir una cuenta corriente o trabajar o sacarse el DNI sin permiso del padre primero y del marido después. Una mujer casada no podía ausentarse del hogar, viajar sola por ejemplo, sin la autorización del marido. Por supuesto, pasa a depender del padre a depender del marido y si se queda soltera siempre será considerada como una menor. El cabeza de familia siempre tenía que ser un hombre: un cuñado, un tío, un hermano, incluso un hijo… 






Durante el franquismo la diferencia de género se convierte en desigualdad jurídica. No obstante, las personas a las que les tocó vivir estas duras condiciones políticas y económicas, se adaptaron como mejor pudieron a las duras circunstancias, siendo la mayoría de las veces las primeras imperceptibles. 






Demetrio y Antonia se convirtieron en colaboradores de Mintz en la película ya citada y a la vez amigos de la familia. Cuando en el 2013 la asociación amigos de Mintz le entregamos a Antonia Montiano la gorra de Mintz esta no tenía palabras con las que expresar el agradecimiento hacia este y su familia, por todas las atenciones y regalos que habían tenido de parte de esta familia americana. La prioridad de Antonia en este acto es que quedará muy claro ese inmenso reconocimiento hacia la familia Mintz. Y evidentemente así quedó.
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