ABC 12-6-1968
Decía en el primer post de esta serie que no se podía valorar actividades de otra época, con los presupuestos ideológicos actuales. Pero si me interesa señalar junto a las características negativas señaladas, sumisión de la mujer al hombre, oficialización de la desigualdad, encuadramiento, adoctrinamiento y utilización de la mujer para una ideología retrógrada y tradicionalista, tres cuestiones finales.


La primera sería que la Sección Femenina tuvo muchos aspectos positivos. Facilitó ayuda a mucha gente que la necesitaba y dio formación en campos tan importantes como la higiene, la puericultura o la medicina.  Desterró malos hábitos higiénicos que causaban enfermedades. Fomentó la recuperación del folklores español y extendió la práctica de la educación física a la mujeres, aunque feminizada. Además, se trata de una etapa de nuestra historia que resulta de la evolución del resto y que se entiende en un contexto histórico especial y determinado. Pese a las dificultades, pese a la represión, pese a dogmatización las gentes que les tocó vivir esa época crecieron, aprendieron y  consiguieron encontrar momentos y lugares para ser felices, al menos por instantes concretos. 

Guadalupe Rojas Velázquez



En segundo lugar, hay que destacar las contradicciones que se detectaron en la práctica habitual de la Sección Femenina. Está claro que la Sección Femenina tenía como objetivo defender y poner en valor a la mujer. Lo que ocurre es que la virilidad se imponía como fundamento ideológico dominante.  Esta contradicción venía determinada por el hecho de defender el papel de la mujer y la sumisión al hombre eran irreconciliables. Por ello muchas veces tuvieron que echar marcha atrás por indicaciones de algunos estamentos (sobre todo proveniente de la Iglesia, la gran dominadora de la vida moral y cotidiana). 

Sección Femenina Pilar Sánchez Bancalero,clase de socorrismo. 12-6-1968


En tercer lugar, estas actividades y esta ideología hacía la mujer eran las dominantes en España hace menos de cincuenta años y son las que nos hemos educado la generación que ahora constituyen el mundo de la familia, el profesorado o la política que manda en la sociedad actual. Cuando vemos que los sueldos de las mujeres son inferiores a los hombres, que el grado de violencia machista es superior a las tasas europeas o que el vocabulario o el poder sigue siendo dominio del hombre tendremos que plantearnos si las causas no hay que buscarlas en estas prácticas, y otras como estas, de la Sección Femenina.  Por eso, las huellas de este pasado son perceptibles y en el camino a la igualdad entre hombres y mujeres, aunque se ha recorrido un buen trocho, queda aún mucho por transitar.
Anterior Testamento de pasado y futuro. 3. Por Ángel Guillén Benítez
Siguiente Folleto del Monasterio del Cuervo. Y 2

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable: Juana Rosa Berbel.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Webempresa que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad