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El año pasado nos quedamos en el intento de ir un día a ver
como se desarrolla una jornada de descorche. Esta vez le pusimos fecha y ayer
se hizo realidad. Habíamos quedado con Manuela Barberán para salir a las ocho
de la mañana en dirección a Murtas en los Barrios donde la empresa benalupense
SEFORPER se había encargado de sacar el corcho.
como se desarrolla una jornada de descorche. Esta vez le pusimos fecha y ayer
se hizo realidad. Habíamos quedado con Manuela Barberán para salir a las ocho
de la mañana en dirección a Murtas en los Barrios donde la empresa benalupense
SEFORPER se había encargado de sacar el corcho.
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| La expedición. Falta pepe el fotógrafo |
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| El espectáculo inmenso de ver bajar los mulos cargados de corcho |
Íbamos siete de aquí, Agustin
Coca, su compañera Isabel y su amigo sevillano Pepe Montaño. Diez en total. Tardamos cerca de hora y media
en llegar al patio, siendo la primera reflexión de la jornada como entendíamos
que hasta el año 2000 los corcheros se quedaban en el hato a dormir, yendo a
casa cada quince días a cambiarse. Luego el arriero de Algeciras nos comentaría
que tenía que levantarse a las cuatro de la mañanas y que terminaba muy tarde,
que al menos antes cuando se dormía en el hato se descansaban más. En el tercer tiempo Agustín comentó que hay cuadrilla alcalainas que se quedan 15 días a dormir en el tajo de trabajo.
Coca, su compañera Isabel y su amigo sevillano Pepe Montaño. Diez en total. Tardamos cerca de hora y media
en llegar al patio, siendo la primera reflexión de la jornada como entendíamos
que hasta el año 2000 los corcheros se quedaban en el hato a dormir, yendo a
casa cada quince días a cambiarse. Luego el arriero de Algeciras nos comentaría
que tenía que levantarse a las cuatro de la mañanas y que terminaba muy tarde,
que al menos antes cuando se dormía en el hato se descansaban más. En el tercer tiempo Agustín comentó que hay cuadrilla alcalainas que se quedan 15 días a dormir en el tajo de trabajo.
Cuando
llegamos al patio nos encontramos a dos fieles que estaban pesando el corcho en
una báscula digital, uno de los poco adelantos que íbamos a ver a lo largo de
la jornada, pues el descorche es la actividad de la zona que menos ha cambiado
debido a las condiciones orográficas y forestales en las que se desarrolla.
Primera gran sorpresa agradable de la jornada fue que nos hallamos con una persona con
una cámara que resultó ser el técnico de medioambiente del ayuntamiento de los
Barrios, la empresa propietaria del corcho. Curiosamente de Alfonso nos habían estado
hablando la noche anterior como una de las personas más comprometidas y
conocedoras del parque de los Alcornocales. Si a eso le unimos que con nosotros
iba Agustín Coca, que debe de ser uno de los mejores estudiosos del mundo del
alcornocal de la zona se entenderá que la jornada resultó una master class y
además superdivertida.
llegamos al patio nos encontramos a dos fieles que estaban pesando el corcho en
una báscula digital, uno de los poco adelantos que íbamos a ver a lo largo de
la jornada, pues el descorche es la actividad de la zona que menos ha cambiado
debido a las condiciones orográficas y forestales en las que se desarrolla.
Primera gran sorpresa agradable de la jornada fue que nos hallamos con una persona con
una cámara que resultó ser el técnico de medioambiente del ayuntamiento de los
Barrios, la empresa propietaria del corcho. Curiosamente de Alfonso nos habían estado
hablando la noche anterior como una de las personas más comprometidas y
conocedoras del parque de los Alcornocales. Si a eso le unimos que con nosotros
iba Agustín Coca, que debe de ser uno de los mejores estudiosos del mundo del
alcornocal de la zona se entenderá que la jornada resultó una master class y
además superdivertida.
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| La pericia necesaria los convierte en unos especialista, como ocurre en el mundo de la estiba |
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Allí nos enteramos que el Ayuntamiento le había vendido
el corcho al empresario de los Barrios Cenizo, que era intermediario de la
multinacional portuguesa del corcho Amorín, que era quien pagaba uno de los
fieles (curiosamente una mujer que resultó ser alumna de la facultad Pablo
Olavide, donde imparte clases Agustín Coca y que trabajaba para sufragarse su
próximo Erasmus. No es normal encontrarse a una mujer trabajar en el mundo de
la corcha) y el otro fiel lo ponía el Ayuntamiento de los Barrios. Esperamos en
el patio a que lleguen los mulos y el arriero para subir con ellos
posteriormente al tajo. Pronto los escuchamos, la bajada fue espectacular pues
tienen que salvar una acusada pendiente cargados con la corcha. Es todo un espectáculo
ver como los mulos ataviados para la ocasión bajan con el corcho por un lugar
donde hasta para las personas andando es dificultoso. Una vez descargado el
corcho subimos hacia donde se encuentra Juan Manuel Peña y su cuadrilla.
el corcho al empresario de los Barrios Cenizo, que era intermediario de la
multinacional portuguesa del corcho Amorín, que era quien pagaba uno de los
fieles (curiosamente una mujer que resultó ser alumna de la facultad Pablo
Olavide, donde imparte clases Agustín Coca y que trabajaba para sufragarse su
próximo Erasmus. No es normal encontrarse a una mujer trabajar en el mundo de
la corcha) y el otro fiel lo ponía el Ayuntamiento de los Barrios. Esperamos en
el patio a que lleguen los mulos y el arriero para subir con ellos
posteriormente al tajo. Pronto los escuchamos, la bajada fue espectacular pues
tienen que salvar una acusada pendiente cargados con la corcha. Es todo un espectáculo
ver como los mulos ataviados para la ocasión bajan con el corcho por un lugar
donde hasta para las personas andando es dificultoso. Una vez descargado el
corcho subimos hacia donde se encuentra Juan Manuel Peña y su cuadrilla.
Por el
camino el arriero nos cuenta las dificultades de su trabajo, su escaso salario
y sus duras condiciones de vida. La master class se centra ahora en uno de los
temas estrellas de la jornada. La seca esa enfermedad que está arruinando este
patrimonio de la humanidad que es el parque de los alcornoques. Se habla del
venado, de la lluvia ácida, de modelo de gestión, de envejecimiento, de la
carga ganadera y, sobre todo, del problema que no solo hay muchos árboles
secos, sino que no se ven árboles jóvenes.
camino el arriero nos cuenta las dificultades de su trabajo, su escaso salario
y sus duras condiciones de vida. La master class se centra ahora en uno de los
temas estrellas de la jornada. La seca esa enfermedad que está arruinando este
patrimonio de la humanidad que es el parque de los alcornoques. Se habla del
venado, de la lluvia ácida, de modelo de gestión, de envejecimiento, de la
carga ganadera y, sobre todo, del problema que no solo hay muchos árboles
secos, sino que no se ven árboles jóvenes.
Cuando llegamos al tajo la cuadrilla
nos recibe con algarabía y muy buen humor, “buen rollo” que será característico
toda la jornada. Para que un equipo rinda tiene que haber buen ambiente. Y en este lo hay. Además los expertos de nuestro grupo nos comentan de que tienen fama de cuidar muy bien a los árboles en las tareas de descorche. Una de las preocupaciones de Alfonso y Agustín. Hacemos un descanso para departir con nuestro amigo Pedro
(Ximenez) y el queso alcalaíno. La clase magistral continua. Ahora se centra en
la relación del monte (Agustín demuestra que esto no es un bosque, sino que la
huella constante y abundantísima de alfarjes lo corrobora) y la población
local. Alfonso sostiene que el problema es que salvo las personas concretas que
trabajan en él, es un gran desconocido. Por tanto, si no se conoce, no se puede
valorar, ni se puede defender, ni se puede proteger. Rápidamente sale la desamortización y que a los
grandes propietarios de estas tierras, que desembarcar a principio del XX para
explotar el corcho o la cacería o la vaca, no les interesa que se conozca. Yo
me acuerdo de mi amigo Santo que dice aquello de que en esta tierra la
institución que mejor funciona es el INFOCA (Instituto de Fomento del Catetismo)
y que gracias al típico fatalismo andaluz se mantiene demasiado tiempo.
nos recibe con algarabía y muy buen humor, “buen rollo” que será característico
toda la jornada. Para que un equipo rinda tiene que haber buen ambiente. Y en este lo hay. Además los expertos de nuestro grupo nos comentan de que tienen fama de cuidar muy bien a los árboles en las tareas de descorche. Una de las preocupaciones de Alfonso y Agustín. Hacemos un descanso para departir con nuestro amigo Pedro
(Ximenez) y el queso alcalaíno. La clase magistral continua. Ahora se centra en
la relación del monte (Agustín demuestra que esto no es un bosque, sino que la
huella constante y abundantísima de alfarjes lo corrobora) y la población
local. Alfonso sostiene que el problema es que salvo las personas concretas que
trabajan en él, es un gran desconocido. Por tanto, si no se conoce, no se puede
valorar, ni se puede defender, ni se puede proteger. Rápidamente sale la desamortización y que a los
grandes propietarios de estas tierras, que desembarcar a principio del XX para
explotar el corcho o la cacería o la vaca, no les interesa que se conozca. Yo
me acuerdo de mi amigo Santo que dice aquello de que en esta tierra la
institución que mejor funciona es el INFOCA (Instituto de Fomento del Catetismo)
y que gracias al típico fatalismo andaluz se mantiene demasiado tiempo.
Luego
llegan los corcheros y nos quedamos fascinados como desnudan los árboles. El
esfuerzo, el sudor, la intensidad, el afán, el sacrificio, el empeño que le
ponen estos especialistas a una labor en la que se trabaja por cuenta o a destajo
nos deja impresionados. No menos que la pericia, la habilidad, la destreza y la
experiencia necesaria que hace de estos corcheros verdaderos especialistas en
la materia. Se habla de que con el trabajo a cuenta los novicios tienen más
difícil su entrada en el mundo de la corcha. A Agustín le interesa mucho este
proceso de aprendizaje y pregunta sobre él, a los corcheros de la cuadrilla. Lo
mismo que por los movimientos con el hacha y denominación o los tipos de
hacha, que según sus palabras es el
intermediario tecnológico entre el árbol y el hombre. Las hachas de Rafael el Herrero de Casas Viejas eran de las mejores de toda Andalucía. Su hijo Miguel Ángel ha seguido la tradición. Otro tema estrella es la terminología propia de cada una de las labores.
llegan los corcheros y nos quedamos fascinados como desnudan los árboles. El
esfuerzo, el sudor, la intensidad, el afán, el sacrificio, el empeño que le
ponen estos especialistas a una labor en la que se trabaja por cuenta o a destajo
nos deja impresionados. No menos que la pericia, la habilidad, la destreza y la
experiencia necesaria que hace de estos corcheros verdaderos especialistas en
la materia. Se habla de que con el trabajo a cuenta los novicios tienen más
difícil su entrada en el mundo de la corcha. A Agustín le interesa mucho este
proceso de aprendizaje y pregunta sobre él, a los corcheros de la cuadrilla. Lo
mismo que por los movimientos con el hacha y denominación o los tipos de
hacha, que según sus palabras es el
intermediario tecnológico entre el árbol y el hombre. Las hachas de Rafael el Herrero de Casas Viejas eran de las mejores de toda Andalucía. Su hijo Miguel Ángel ha seguido la tradición. Otro tema estrella es la terminología propia de cada una de las labores.
Cuando uno se está
divirtiendo, aprendiendo y además lo hace con amigos el tiempo vuela, pues se
conjugan aspectos de los más bonitos de la vida. Decidimos volver, por el
camino hablamos de la maravillosa jornada que acabamos de vivir, Pepe dice que
estamos viviendo y tenía razón como veremos. Luego hablamos del desconocimiento
que tiene la gente del patrimonio natural que lo rodean. La gente va a Punta Cana,
los Pirineos o los Picos de Europa y no se conoce esta maravilla integral que
es el parque de los alcornocales. De nuevo aparece el infoca, el fatalismo y
los intereses creados. Rememoramos las numerosas jornadas que Mintz pasó con
los corcheros hace cincuenta años. Y nos imaginamos todo lo que disfruto este
catedrático de antropología que nos vuelve a demostrar que no sólo fue un adelantado a su tiempo, sino también fue un salvador y
todo un privilegio para el patrimonio inmaterial de la zona.
De nuevo en el
patio, nos hacemos las fotos de rigor, nos despedimos de los fieles y nos
dirigimos al bar Ricardo. Allí transcurre el tercer tiempo. Pepe tenía razón la
jornada sigue desarrollando entre aprendizajes, rizas y buenos amigos. La
master class sigue con el corche, aunque también toma otros derroteros, los bares antiguos, Amorin, el turismo, el mundo
del vino, los tapones de corcho, los Vega Sicilia… todo en torno al universo andaluz. Luego nos despedimos y hasta el
sábado que tenemos otra visita en este caso al ECCV para que lo conozcan unos
amigos americanos y extremeños.
patio, nos hacemos las fotos de rigor, nos despedimos de los fieles y nos
dirigimos al bar Ricardo. Allí transcurre el tercer tiempo. Pepe tenía razón la
jornada sigue desarrollando entre aprendizajes, rizas y buenos amigos. La
master class sigue con el corche, aunque también toma otros derroteros, los bares antiguos, Amorin, el turismo, el mundo
del vino, los tapones de corcho, los Vega Sicilia… todo en torno al universo andaluz. Luego nos despedimos y hasta el
sábado que tenemos otra visita en este caso al ECCV para que lo conozcan unos
amigos americanos y extremeños.
Además de fotos, esta entrada la acompaño con
tres vídeos, el de la jornada del 13 de julio de 2017, el vídeo que hizo en el 2014
Juan Manuel Vargas y el de Mintz con fotos de los años sesenta. No puedo
terminar de otra forma que agradeciéndole infinitamente la espléndida jornada de ayer a Manuela y
Juanma, que nos han permitido comprobar una vez más el inmenso privilegio que
tenemos al vivir en la zona donde lo hacemos. Privilegio que tenemos que defender, que no es una herencia de nuestros padres, sino un prestamos de nuestros hijo y que para defenderlo es imprescindible conocerlo. Gracias.
tres vídeos, el de la jornada del 13 de julio de 2017, el vídeo que hizo en el 2014
Juan Manuel Vargas y el de Mintz con fotos de los años sesenta. No puedo
terminar de otra forma que agradeciéndole infinitamente la espléndida jornada de ayer a Manuela y
Juanma, que nos han permitido comprobar una vez más el inmenso privilegio que
tenemos al vivir en la zona donde lo hacemos. Privilegio que tenemos que defender, que no es una herencia de nuestros padres, sino un prestamos de nuestros hijo y que para defenderlo es imprescindible conocerlo. Gracias.
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