En muchas ocasiones terminan separados o con un final abierto, o de forma trágica, que era lo que imperaba en la tradición católica española, donde la importancia del honor, la castidad y el equilibrio social hacia que terminaran muriendo los amantes que habían roto las reglas impuestas, como en los casos del romance histórico de la peña de los enamorados, Romeo y Julieta, el conde Olinos o los amantes de Teruel. Pero en la versión que ha llegado hasta Marí Ángeles se opta por un desenlace final. Para ello se opta, como ya he escrito en tomar otro romance el de la boda estropeada.
En la anterior entrada planteamos el conflicto provocado por las relaciones prematrimoniales y por las diferencias sociales de los amantes, que es básicamente el mismo en cerca de las mil versiones que hay del romance que envió al facebook de las fotos antiguas Mari Ángeles Flor Cabeza.. El desenlace es distinto.
Se ha formado una gran guerra
entre Francia y Portugal.
Le ha tocado a Gerineldo
por siete añitos na más.
Si a los siete años no vuelvo
niña te puedes casar,
pasaron los siete años
y alguno diitas más.
Deme usted licencia padre
para salir a buscar
a mi amado Gerineldo
que herido tiene que estar.
Que licencia quieres hija
si tu la tienes toma.
Podemos intuir que el rey manda a Gerineldo a la guerra para separarlo de su hija, pero ella jura amor eterno a su amante. Así que como la Penélope griega una vez que ha pasado el tiempo pasado rehúsa a casarse con cualquier otro y sale a buscar a su amado con el permiso paterno.
Se vistió de peregrina
y lo ha salido buscar,
al subir por un gran cerro
y al bajar un gran canal
se ha encontrado un vaquerito
pequeño y de poca edad.
Vaquerito, vaquerito por la Santa Trinidad,
no me niegues la mentira.
Y dime tú la verdad,
de quién es tanto ganado
con tanto hierro y señal,
es del conde Gerineldo,
que está ya para casar.
Una honza te regalo
si me llevas al portal.
Y el baquerito inocente
no se la quiso tomar,
la ha cogido de la mano
y la llevó hasta el portal,
llegó pidiendo limosna
y el conde se la fue a dar,
¡que cara más conocida,
que cara más encarna
a una dama que he perdido
entre Francia y Portugal.
Memorias traigo de ella
y yo te las voy a dar,
que el niño que me dejaste
ya dice papa y mama.
Se echaron los brazos al cuello
y no paran de llorar
tu eres mi novia querida
y mi casa y mi ganado
todo para ti será
y esta que tengo a mi lado
de madrina nos hará.
Ángeles Flor
El desenlace final es épico. La infanta, que ahora es condesa, encuentra al paje, que también se ha convertido en conde, porque se está utilizando el romance de la condesita encuentra a su amante y disfrazada de pordiosera, al igual que el ciego de Penélope, se reencuentra con su amante. Este la reconoce, empujado por la fuerza del primer amor, abandona a la que iba a ser su futura esposa y se va con su primer amor. Además, aparece por primera vez en escena, la hija que han tenido fuera del matrimonio y que en la boda hará de madrina. Un guiño a todas las madres solteras, estado que no estaba bien visto en una sociedad tan jerarquizada y controlada como aquella. Por eso hay muchos autores que consideran que el romance fue escrito por una mujer, que sean estas a través de sus hijas y la tradición oral las que han conseguido que el romance llegue hasta nosotros y que se imponga el carácter popular.
La historia de este post termina cuando me doy cuenta de que eso que llaman patrimonio cultural inmaterial es tan importante, pero tan frágil que necesitamos ser conscientes de que necesitamos defenderlo. El romance que me ha mandado Mari Ángeles viene del tiempo de los carolingios y ha llegado hasta la actualidad, pero de todas las versiones que hay en internet, aunque se repite el modelo, el doble romance, no he encontrado ninguna igual que la de Mari Ángeles, por eso no me extrañaría que esta en concreto sea la primera vez que se escriba. Dice la Unesco que el patrimonio cultural inmaterial infunde un sentimiento de identidad, se transmite de generación en generación y es recreado constantemente por las comunidades.
La emoción que sentí cuando leí el romance de Mari Ángeles primera vez se mantuvo cuando investigue y lo relacione con los dos romances y cuando concluí que eran temas femeninos, populares y eternos los que planteaba el romance. Este tipo de cosas ni las escribían, sobre todo, transmitían, los nobles, el clero o los hombres todopoderosos. Un romance que de distintas formas ha llegado hasta nosotros y que no se debería perder ahora. Es verdad que internet nos globaliza, nos homogeneiza y nos amenaza con hacernos perder nuestras señas de identidad. También es verdad que se puede utilizar para preservar por secula seculorum patrimonio cultural inmaterial como este romance que mezcla las hazañas de Gerineldo y la condesita.
Este caso del romance que me mandó Mari Ángeles nos enseña que lo que lo que nos transmite las anteriores generaciones no es una herencia de nuestros padres, sino un préstamo a nuestros hijos (otra vez método machaca reiterativo), pero además nos tiene que hacer reflexionar sobre el patrimonio cultural inmaterial que se ha perdido y que podemos hacer para que eso no ocurra con las miles de coplas antiguas, de tradiciones, de expresiones, de creencias, de artes, de ritos, actos festivos o conocimientos que la tradición oral, como este romance de Mari Ángeles ha hecho llegar a nosotros y se ha salvado de la quema que impone la homogeneidad de la sociedad globalizada actual. Publicarlo en internet puede ser una forma. Así que este romance me a servir para animar a todos los benalupenses y casaviejeños que quieran a que difunda y den a conocer todo el patrimonio inmaterial que atesoran sus padres y abuelos. Por supuesto, utilizando el medio que crean más oportuno. Las redes sociales del pueblo pueden ser uno.







Me da alegría ver este romance completo, a mí también me lo cantaba mi madre de pequeña, Gerineldo me es un personaje muy querido.
A mi también me cantaba mi madre el romance de Gerineldo, me es un personaje muy querido…