A algunos lectores de este blog les sorprenderán que incluya como palabras del habla de Benalup-Casas Viejas, las que traigo hoy al blog. Aunque términos como curetes, Gargoris, Habis o Tartessos no sea muy conocidos en el pueblo, creo que ya es hora de que lo vaya siendo. Forman parte de nuestra historia, por tanto de nuestro patrimonio inmaterial y así mismo del habla de Benalup-Casas Viejas.
Sebastián Montero le dedica una amplia entrada en su libro sobre El habla de Benalup-Casas Viejas a estos conceptos. Así:
«CURETES.- Pueblo legendario que podría haber vivido en por estas tierras. Dice Ricardo Tejeiro, en “Benalup-Casas Viejas”, que hay quien sugiere que las pinturas del Tajo de las Figuras podrían estar relacionadas con la leyenda de los reyes curetes Gárgoris y Habis. Un escritor romano, llamado Justino, cuenta que los primeros habitantes fueron los curetes. El rey más antiguo de los curetes fue Gárgoris. Una hija suya soltera tuvo como fruto de amores incestuosos un niño, lo que produjo tal vergüenza al rey que decidió deshacerse de él. Primero ordenó que lo abandonasen en el monte, pero los animales silvestres lo amamantaron y lo volvieron a encontrar vivo. Luego mandó colocarlo en un sendero de rebaños para que lo aplastaran y también salió ileso. Entonces lo echaron a las perras y cerdas hambrientas y éstas lo amamantaron. Finalmente Gárgoris lo echó al mar, pero protegido por los dioses fue a parar a la orilla como si fuera en barca. Salió una cierva que lo cuidó junto a sus crías, creciendo el niño fuerte y veloz como ella. Pasó el tiempo y en cierta ocasión fue atrapado en un lazo, siendo llevado ante Gárgoris, quien lo reconoció y admirado del destino, lo nombró su heredero, llamándolo Habis. “Los curetes fueron grandes inventores”. (Sebastián Montero).
En 1965 el profesor malgueño Manuel Laza Palacio publicó Gargoris y Habidis. De él decía el ABC de 17-3-1989: “Supone la recreación mítica de una lucha por el poder entre un padre y un hijo que no es más que una hipóteis sobre los orígenes de Andalucía. Esta teis es desarrollada por Manuel Laza a partir del estudio de una pinturas rupestres de la Cueva del Tajo de las Figuras, que el investigador interpreta como la representaicón visual de una leyenda primitiva sobre el primer rey de Tartessos».
Así en Gargoris y Habis Laza desarrolla su particular tesis de que las pinturas rupestres de la Cueva del Tajo de las Figuras, en Cádiz, son la representación plástica de una leyenda primitiva del romano Trogo Pompeyo. Aquella en la que se habla del primer rey de Tartesos. El escritor Sánchez Dragó (que después sería declarado non grato por el ayuntamiento benalupenses por otros motivos), que conoció la hipótesis de Laza y su libro en la Biblioteca Nacional, la copia y titula con ella su ya famoso libro Gargoris y Habidis. Una historia mágica. Donde recrea la leyenda basándose en una interpretación muy personal de algunas pinturas del Tajo de las Figuras.
Esta foto me la ha enviado Jesús Barberán Cózar. De todas las que he visto sobre los que descubrieron el tesoro de Carambolo es la que mejor se ve. Según él aparecen Antonio, Los Gorriones, Miguelín Romero, Cabecilla, Diego Candón, Domingo el Gato, el Algareño, Torrito, Manolo el Chicho, Rubio, Juan que Juan, Antonio Rebusco, El lolo, el Chino, Paco Barberán Cózar, Ito Romero, Diego Jiménez, Pedro Cabeza, Zurrapa y algunos albañiles de Medina
Tartesos nos remite al tesoro más importante encontrado sobre ellos; a Carambolo, que fue realizado por una cuadrilla de albañiles benalupenses. En el blog de Assido y otros ecos aparece la siguiente noticia: «El día 30 de Septiembre de 1958, en los terrenos de la Real Sociedad, la azada de Alonso Hinojos del Pino, por aquella época un joven trabajador de Medina Sidonia, descubrió un objeto metálico que había de ser el primero de los brazaletes de oro de 24 quilates que completaba el tesoro. Este asidonense trabajaba en la empresa del benalupense Andrés Cózar encargada de realizar la obra de ampliación de la sede de la Sociedad de Tiro de Pichón. Su azada dio con un lebrillo que contenía el resto del tesoro. Creyéndose que era de escaso valor, se las repartió entre el resto de sus compañeros. Poco después la devolvieron al ser informados del valor de las mismas».
Los obreros de la cuadrilla de Andrés Cozar, que por mediacion de Las Lomas estaban trabajando en Sevilla fueron los protagonistas de este descubrimiento.
Pero no se acaba aquí nuestra relación con Tartessos. En el 2016 apareció una noticia que relacionaba el origen de Tartessos con una isla fluvial del Barbate. A lo que MANOLO MONTIANO respondió: “Esta noticia ya apareció hace meses. La isla no está en el río Barbate, está en el río Álamo a cuatro kilómetros desde Benalup”
Lo que cada día tengo más claro es que más que este pueblo sea chico y no tenga nada, lo que le ha pasado es que lo que tenía solo era de unos pocos y conocidos por otros pocos, que resultaban ser los mismos. De ahí al INFOCA (Instituto de fomento del catetismo) sólo ahí un paso. Pues sí, curetes, Gargoris, Habis y Tartessos están muy relacionados con Benalup-Casas Viejas




