Le toca el turno a otro oficio sino desaparecido si en trance, el capador o capaor, como se le conoce por estas tierras. En una zona donde la ganadería era tan importante este oficio era de vital importancia.

Dicen Rogelio Ruiz y Luis Gómez en las Tradiciones se rebelan: “Las zonas rurales gozaban de una ganadería significativa, pues estaban plagadas de casas labriegas y ganaderas. Capar los animales fue un método atávico, transmitido de generación en generación para acrecentar las especies,facilitar su manejo y mejorar la calidad de las carnes destinadas al consumo humano. Por tales motivos en cada zona existían personas especializadas en ese menester. No era un oficio remunerado, y echaban un rato o un día según la cantidad de animales a amputar. Tomaban unas copas, comían y luego se llevaban las criadillas para el c
Dicen Rogelio Ruiz y Luis Gómez en las Tradiciones se rebelan: “Las
zonas rurales gozaban de una ganadería significativa, pues estaban
plagadas de casas labriegas y ganaderas. Capar los animales fue un
método atávico, transmitido de generación en generación para acrecentar
las especies,facilitar su manejo y mejorar la calidad de las carnes
destinadas al consumo humano. Por tales motivos en cada zona existían
personas especializadas en ese menester. No era un oficio remunerado, y
echaban un rato o un día según la cantidad de animales a amputar.
Tomaban unas copas, comían y luego se llevaban las criadillas para el
consumo propio o repartirlas entre las amistades.
onsumo propio o repartirlas entre las amistades. 
A la mayoría de los caballos, se les cortaban los testículos para que se relajaran y engordaran, a partir de ese momento se les llamaban jacas.
En el caso de los toros, para valerse de ellos como cabestros o para tirar delas carretas. Convirtiéndose entonces en bueyes.
En los cerdos para que sus carnes fueran más sabrosas.
A los pollos para que sean más grandes y sabrosos, denominándoseles capones.
Ha existido históricamente dicha operación enlos humanos, para que se dedicaran al cuidado de las damas insignes y los llamaban eunucos.
Este quehacer se perdió cuando los campos se quedan casi vacíos y también cuando toma auge la carrera de veterinario que en adelante se encarga de dicha responsabilidad, eliminando dolor y sufrimiento a los animales. De esta antigua dedicación u oficio nos ha quedado el inspirado refrán que dice: “cortando huevos se aprende a capar”
Los capaores en Benalup-Casas Viejas son propios de la familia Gutiérrez Moscoso, pero eso será objeto de la proxíma entrada de esta serie.
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