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| Foto Mintz. Zapatería de la calle Cañuelo |
En la anterior entrada vimos como Mintz llega a Benalup de Sidonia y entra en contacto con Juan Moreno y sus amigos a través de la zapatería que hay enfrente de la pensión donde él y su familia pernoctan.
La Guardia Civil conocedora de las ideas de Juan Moreno y de las intenciones de Mintz vigilaba muy de cerca estos contactos para impedir que el antropólogo americano obtuviera información. Cuenta Carmen Moreno que cuando estaba presente el guardia civil en la zapatería Juan Moreno se dedicaba a darle clases de castellano a Mintz, pero cuando se ausentaba por algo o tardaba en venir hablaban de política y de historia. Poco a poco la amistad fue creciendo y el zulo de la zapatería se convirtió en el centro de una pequeña conspiración.
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| Foto Mintz |
Mintz llevaba a ella los documentos y las grabaciones que conseguía. Todas las mañanas Carmen Moreno López, salía de la casa de la calle Miralrío hacia la Alameda con su capacha para la compra en la tienda de Catalina Sánchez. Después calle San Juan hacia arriba, si el guardia civil estaba en la puerta y le preguntaba que porque iba todos los días, ella le contestaba que venía por el dinero para pagar los “mandaos”. Pero en realidad iba por los documentos y grabaciones de Mintz. Nunca le registraron la capacha. Ya en la casa su padre lo escondía en el techo, en un falso hueco, después de retirar dos ladrillos. Una vez a la semana su padre iba a Cádiz, supuestamente a comprar materiales para la zapatería. Pero en realidad el viaje se lo pagaba Mintz y el destino era una oficina que tenían los «Americanos», en el edificio de al lado del Fénix, en el Trocadero, donde está el bar Lucero. Allí un contacto de Mintz, que normalmente lo esperaba en la puerta, se hacía cargo del material entregado, haciéndolo él a su vez llegar a la base de Rota, desde donde embarcaba con destino a Indiana. Una vez allí, cuando Mintz regresaba a América lo analizaba y lo estudiaba. Según cuenta Carmen Moreno había día que no era posible hacer la entrega pues un guardia civil lo seguía hasta allí.
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| Juan Moreno en el autobus hacia Cádiz, supuestamente a comprar materiales, en la práctica a dejar material de Mintz para que llegara a América. Foto Mintz |
De esta forma salieron muchas horas de audio, muchos carretes de fotos y muchos documentos, por ejemplo el libro sobre usos agrarios que había escrito Andrés Candón (el anónimo del libro) y que le va a servir de base para estudiar las relaciones laborales del campo en Casas Viejas en el siglo XX. Estoy completamente convencido de que cuando Betty escribía el siguiente texto en uno de los que pensaba era en su amigo Juan Moreno, porque no sólo eran amigos Mintz y Juan sino las dos familias, amistad que se ha mantenido hasta la actualidad. Dice Betty Mintz: “Jerry admiraba el ingenio, la maestría, y la independencia de los hombres y mujeres del pueblo. Estaba impresionado con sus enérgicas expresiones de frustración contra una sociedad que les oprimía. Con todo el respeto, le encantaba el buen humor que tenían siempre”.

La verdad es que Juan Moreno encaja perfectamente en el perfil que describe Betty Mintz. Una vez que abandonaba Benalup de Sidonia Mintz volvía a Indiana y trabajaba sobre los materiales que había sacado de España con la ayuda de Juan y Carmen Moreno entre otros. En 1982 la universidad de Chicago le publica The anarquist of Casas Viejas. Por supuesto, que la noticia pasó desapercibida en el pueblo. Nadie se enteró. No había condiciones ni espíritu para ello. Las primeras noticias que se tienen del libro es a principio de los noventa cuando un médico gallego que trabaja en EEUU en su visita a su pueblo natal pasa por Benalup de Sidonia, se toma una copa en lo de Ricardo y le enseña el libro en inglés. Por supuesto que el libro no se lo llevó el médico gallego. De ahí partieron las gestiones oportunas para que en 1994 la Diputación de Cádiz editara en castellano el libro. Luego no se supo nada más del inmenso legado que había dejado el americano en su trabajo de campo hasta el 2007 que el IES Casas Viejas le hace un homenaje a Mintz, que había muerto en 1997.

Con la colaboración de la hija Carla Mintz fueron llegando gran parte de este legado, un segundo libro sobre coplas de carnaval, más de 5000 fotos, cientos de horas de audios, 6 películas, muchas horas filmadas, documentos, etc. No obstante, todavía hay una parte de este legado en el museo de Smithsonia de Washington y en la universidad de Indiana que no ha llegado. Me consta que Carla Mintz está haciendo un gran esfuerzo para que ese material vuelva de nuevo al pueblo y pronto tendremos muy buenas noticias al respecto. El pueblo de Benalup-Casas Viejas le debe mucho a la familia Mintz por su aportación al conocimiento de su historia.
Carmen Moreno López se quejaba de que no tenía el libro de los anarquistas de Casas Viejas, que era el único que le faltaba del tema, aunque había colaborado en su realización. En EEUU está el libro de usos agrarios del siglo XX de la zona que escribió Andrés Candón, que sirvió como contextualización para el libro. Dice el mismo Mintz: “uno, cuyo manuscrito saqué de España hace varios años y que cito en este estudio, no quiso que empleara su nombre”. Este manuscrito llegó a la zapatería de la calle Cañuelo propiedad de Maravillas y regentada por Juan Moreno Vidal una mañana de manos de Mintz. Luego Carmen Moreno lo escondió en la capacha de la compra de la tienda de Catalina Sánchez y se lo llevó a su casa de la calle Miralrío. Y de ahí su padre lo llevó a la oficina de “los Americanos” en el Trocadero, donde su contacto lo envió a Rota, terminando su periplo en Indiana. No me quiero morir sin leer ese manuscrito, todavía no he podido hacerlo.
Ese deseo forma parte de una lucha por conocer la historia de este pueblo que lleva librándose hace muchos años. A veces faltan las fuerzas, pero entonces hay que recurrir a casos como el de Mintz y Juan Moreno que con su esfuerzo y poniendo en riesgo su integridad física consiguieron zafarse de todos los obstáculos que el poder les ponía para conseguirlo. Quedan dos post más, en el siguiente se explica como el rol de perdedor le hace a Juan Moreno emigrar a Marbella. Y el último cierra la serie con un culto a la esperanza.