Mundo Gráfico fiel a su tradición y a su nombre publicó muchas fotografías de los sucesos. Utilizó una técnica que luego iba a tener mucho éxito; la fotonoticia, donde el elemento principal no es el lenguaje escrito sino la fotografía. El pie de foto les sirve para extender su mensaje dominante.

Por ejemplo cuando en la foto de la calle Nueva, vuelve aparecer «Fuerzas de la Guardia Civil y de Asalto reconociendo las afueras del pueblo de Casas Viejas, después de la empeñada lucha sostenida con los extremistas que le agredieron». Que la misma idea aparezca en distintos medios indica cual era la versión oficial que había que extender. No dice para nada que esta ronda de reconocimiento se hace en pleno fragor de la batalla, pero subliminalmente así se entiende. Lo mismo que cuando califica a Juan Estudillo Mateos, que no había participado en nada y que se refugió en casa de su amigo Juan Moreno Vidal de «Extremista, a quien le fueron ocupadas afiladísimas hoces». El superlativo es muy apropiado en este contexto, aunque falso para un zapatero como él. O a su cuñado Luis Barberán Madueño que se le acusa de «presunto autor de la muerte del sargento». Luis no había participado en los sucesos, había sido detenido porque su cuñado Manuel Quijada le dio para que escondiera la escopeta utilizada. Al hacerse cargo de este preso el teniente de la guardia civil Cayetano García Castrillón le salvó la vida. Estuvo toda la noche en la pensión de San Rafael y sabía todo lo que se había decidido allí. Por eso lo metieron en la cárcel de Medina y lo acusaron de ser el autor material de la muerte del sargento.


 La segunda página fotográfica de Mundo gráfico no es menos significativa. Los sucesos de Casas Viejas son una fotonoticia compuesta por seis fotografías, todas con su pie de foto correspondiente. Además de la evidente falsedad en la tercera fotografía al situar la calle San Elías como el inicio de la revuelta, cuando ahí fue donde murió el primer habitante civil de Casas Viejas, Rafael Mateo Vela. Éste estaba encerrando leña en el horno de su tía, cuando los disparos indiscriminados de los hombres de Anarte que había acudido de Medina a liberar a los sitiados en el cuartel de la Guardia Civil lo mataron. De ello no se hace la mínima mención, ni de los dos heridos que se produjo entre la población de Casas Viejas fruto de ese tiroteo. La fotonoticia cuenta los sucesos centrándose en el ataque al cuartel de la Guardia Civil, al que corresponden cuatro fotografías y las otras dos dedicadas a la ronda de reconocimiento después del dominio de la situación y de la cárcel de Medina donde se encuentran los detenidos, como consecuencia el ataque al cuartel. Pero lo más importante es que se cuenta unos hechos del día 11 con fotos del día 13, con la intención de que el lector alejado en tiempo y espacio no perciba ese detalle. Por tanto esta fotonoticia no sólo está tergiversada en el contenido, pues se centra exclusivamente en las fuerzas del orden, sino también en la metodología pues intenta con ayuda de los pies de textos mostrar unos acontecimientos en los que no  estuvieron presentes los fotoperiodistas.

El día 14 llegaron a Casas Viejas Campúa, autor de las mejores fotografías que hay sobre los sucesos y el periodista Julio Romano. Hicieron un reportaje para la revista Crónica. Como todos reflejaron la versión oficial; los muertos habían sido fruto de un enfrentamiento entre los revolucionarios amotinados y las fuerzas de orden público. Los primeros eran los malos y los segundos los buenos. Las víctimas del pueblo fueron ninguneados desde el primer momento. Fueron llevadas a zona no consagrada del cementerio los cuerpos de los que habían muerto fruto de disparo de bala, los calcinados se dejaron sus restos en el casarón. El colmo de la poca importancia que se le da es que el periodista Julio Romano se fotografía con el cráneo de uno de ellos, y, además se publica. El pie de texto da cumplida información de ello.


La prensa anarquista no escapó tampoco a la manipulación periódistica. El periódico barcelonés El Luchador publica esta noticia con cuatro fotos donde aparecen victimas de los sucesos, solo campesinos El pie de foto describe quien aparece en cada una de las fotos, pero previamente se encarga de dejar claramente establecido la culpabilidad de los hechos; «la barbarie gubernamental». Además se elevan estas a la categoría de héroes y heroínas, y los hechos a la de mito y leyenda.


La última fotografía a comentar sobre las publicadas en 1933 es otra fotonoticia del Mundo Gráfico. Decía antes que para el que esto suscribe las mejores fotos de los sucesos son de Campúa porque es el único que pone su cámara en las perspectivas generales. En esta fotonoticia se presentan los lugares donde ocurrieron los hechos; Medina Sidonia y Casas Viejas. Cuatro foto sobre vistas generales, calles o plazas. Con cuatro pie de fotos explicativos. Breves, concisos, contundentes… ¿objetivos? Pues no, ya que transmite la versión oficial. Veamos el caso de los dos de Casas Viejas: «Una perspectiva del pueblecito gaditano de Casas Viejas, donde la tentativa revolucionaria alcanzó su intensidad máxima, por la bárbara resistencia que un núcleo de rebeldes hizo a la fuerza que trataba de restablecer la autoridad» Si releemos el pie de foto nos percataremos que de una tacada el periodista ha dejado clara la responsabilidad de los hechos; «por la bárbara resistencia que un núcleo de rebeldes hizo a la fuerza que trataba de restablecer la autoridad». Pero si no ha quedado claro la cuestión, viene el segundo pie de foto sobre Casas Viejas: «En esta calle de Casas Viejas a la izquierda estaba enclava la casa de «Seisdedos» desde la que los anarcosindicalistas hicieron durante varias horas un fuego nutrídisimo contra las fuerzas de asalto y la Guardia Civil». Para nada dicen que  el enfrentamiento fue desigual y desproporcionado. Por la parte de las fuerzas del orden granadas, una ametralladora, armas de todo tipo y cerca de 100 guardias preparados para sitiar una choza con tan solo nueve ocupantes. En el interior las nueve personas contaban con dos fusiles como armas para la defensa. Tampoco se refiere a los doce casaviejeños fusilados en la corraleta la mañana del día 12. Alguien puede pensar que ese dato no se sabía todavía y por eso los periodistas no lo dijeron. Negativo. A José Campúa y Julio Romano se lo dijó el alcalde de Medina, Ángel Butrón, por lo que sería destituido. El mismo Julio Romano lo confesaría más tarde:“¿Sabe usted quién nos ha dado estas noticias? ¡El alcade de Medina Sidonia y médico de dicha ciudad, D. Ángel ButrónLinares! -Es radical. – ¿Y qué? Yo no estoy afiliado a ningún sector político, ni me interesa el juego, limpio o sucio, de los que se afanan porque predominen sus ideologías… No pude contar la verdad de lo acaecido en Casas Viejas. Podía incurrir en la ley de Defensa de la República y hacer víctima a Crónica de una sanción gubernativa».  Es decir, que la ley de Defensa de la República actúo como la actual Ley Mordaza.
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid y en referencia a la ley de Defensa de la Républica  próximamente Rubén Pérez Trujillano publica un libro sobre aspectos jurídicos de la Segunda República. Casas Viejas aparece siete veces. La portada es esta. Por cierto, los campesinos que aparecen escoltados por la Guardia Civil y cuya fotografía se ha convertido en otro icono de los sucesos, no son de Casas Viejas, sino que son asidonenses. Las fotografías no tienen pie de foto, en el interior sólo se limitan a decir quienes son los autores de ellas y del montaje. Si es significativa la dedicatoria: » A la juventud trabajadora de Andalucía, que está por llegar a la universidad».


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