La ropa se hacía mayoritariamente a mano o con máquinas de coser que había en casi todas las casas. Era costumbre que las madres le hicieran a sus hijos la ropa un poco más grande de la talla actual para que durara más. Las niñas solían tener dos vestidos más especiales para acontecimientos significativos como para ir a misa los domingos, o bodas o comuniones.
Pregúnto en el Facebook de las fotos antiguas y como siempre recibo aportaciones muy valiosas.
Susana Tirado Jordán: « Manoli Montiano de Modas como Tu puede tener fotos. Su madre tenía un grupo de chicas que cosían en su casa. Mi madre fue una de ellas pero mi madre no tiene fotos».
Tony Lago Montes de Oca: « Juana bellista era costurera le hacia a todas las niñas de la calle nueva los vestidos»
Ana Victoria Estudillo Legupín: “ Había algunas que solo cosían ropa de hombre Dolores la vejeriega, María Alcántara, Manuela Estudillo (madre de Milagros), Maruja capataz, la corucha (madre de Chari Benítez). Luego había otras que cosían de todo que eran Juana Estudillo, Emilia (la mujer de juan el lotero), Ana Mariscal, Juana Estudillo, Lola Estudillo y Rosa la del engomao. Todas cosían en sus casas”.
Ana Sánchez Mañez: «También cosía, Ana Mariscal,muy bien y las madres se lo pagaban a dita los vestidos».
Tere Román Navarro: “ También había una costurera cerca de la venta pareja, en una bonita casa que ponía en los postes de la entrada villa Paca, que ese era su nombre, allí iban mucha gente del pueblo y sobre todo para la feria, era muy buena costurera”
Maria Marita Barberan:” ¿Quién no conocía a Paca la costurera? de Cádiz»
Tere Román Navarro:” Cierto era de Cádiz, pero desde que se caso vivió en villa Paca, cosía y también enseñaba a muchachas a coser, para nosotros era como de la familia….”
Marisa Ríos Fernández:” Mi abuela María Ortiz del Río, «Maruja la del Capataz», era una de ellas”.
Carolina Rodríguez:” Ramón Jiménez y Nicolasa Fernández, también tenían en la tienda a gente confeccionando. Isabel Pérez (la berenjena). También enseñó a confeccionar jerseys”
Tony Lago Montes de Oca:” Santito la hija de paz forja también enseñaba a bordar”
Patri Pe:” Recuerdo muchas veces acercarme con mi madre a lo de Maria Alcántara porque por lo visto decía mi madre ella era la que mejor cosía los pantalones vaqueros”.
Cati Cabeza:” Mi madre Catalina Mateos (la serrana) así la llamaban. Me acuerdo días antes de feria mis hermanas y yo ayudándole a ella a hacer dobladillos para que los trajes estuvieran a tiempo para la feria”.
Juana Moreno Reina:” Yo conocí a Ana Mariscal que hacía muchos vestidos para las feria , a Rosa la del engomao ,a la madre de Milagro la de la farmacia y a Villa Paca que vivía por la venta Pareja ella nos hacia los vestidos de la feria y nosotros le ayudábamos a sobrilar y a hacer dobladillo. Allí aprendí a dar mis primeras puntaditas con 13 años” .
Pilar Paredes Guerrero:” Mi abuela era Maria Alcántara, tengo que buscar fotos antiguas y te las paso si quieres. A ver que encuentro”.
Con la frase final Ana Victoria da en la clave al relacionar este oficio con el rol en el ámbito privado y en la sombra que la sociedad tradicional le ha asignado a la mujer.
En la actualidad la mujer ha abandonado el ámbito privado y coser no es una prioridad para ella. Además recurrimos cada vez menos a los sastres y las costureras. No tenemos tiempo para hacernos o reparar la ropa, mientras que nuestra vida diaria vienes marcada por las prisas, la facilidad de acceso al pret a porte y las cadenas de ropa low cost. No obstante, con la llegada de la crisis y esa tendencia a volver a lo tradicional, este hecho de que las tradiciones se rebelen ha hecho que vuelvan a aparecer las academias de costura. Como ocurre en la escuela Vernal de Cádiz “Aquí es cierto que no cosemos para la calle, como se dice popularmente en Cádiz. Aquí, en la Escuela Vernal formamos a los alumnos para que sepan coser y confeccionar ropa”. Ella misma se encargó de buscar la relación entre la crisis económica y el aumento de su cartera de clientes. “Noto que la gente viene aquí a aprender a coserse su propia ropa para defenderse en sus propios hogares sin tener que acudir a nadie de la calle o incluso para evitar tener que comprar más ropa de la cuenta”, asegura la costurera gaditana”.



