El tradicional aislamiento de Casas Viejas y lo rudimentario de los medios de comunicación y transporte explican en parte por qué la prensa, y otras personas ajenas a lo ocurrido, no pudieron informar desde un principio de lo que realmente había pasado. Así, con esa ventaja, el Estado construyó una versión, la oficial, a partir de informaciones acordes a sus intereses.
La Guardia Civil impidió el paso a los periodistas en el cruce de la carretera de Medina a Vejer con la de Casas Viejas a Medina, a siete kilómetros de la aldea. Al respecto, las fuerzas del orden manifestaron que la situación era muy grave y delicada; algo que (hoy se sabe) era falso: el pueblo llevaba ya varias horas bajo control. De hecho esa misma mañana el juez de Medina, Antero Rodríguez, estuvo deambulando tranquilamente por el lugar. Esta excusa respondió a la decisión de las propias fuerzas del orden de retrasar un día la llegada de la prensa. La no presencia de estos durante los actos fue algo buscado y utilizado posteriormente para reforzar la versión de los hechos que a las fuerzas del orden y al gobierno le interesaban. Junto a la dependencia económica, el aislamiento y marginalidad geográfica de Casas Viejas están en las causas de los sucesos y también en que se contará la versión que interesaba. La derrota no solo fue por los muertos y los encarcelados, también en la forma de transmitirlo. Ya decía George Orwell: «Quien controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado”.
Los pies de fotos, tanto en el 33, 36, franquismo, como en el 99 vienen a cubrir ese vacío, transmiten y consolidan la versión oficial de los hechos, ya que las fotografías que aparecen tienen como protagonistas a las fuerzas del orden y los pies de fotos apuntalan su versión de lo ocurrido. Así, el relato de los periodistas y las fotografías suponen la crónica del triunfo del Estado sobre la revuelta campesina, pero la versión que da de los hechos es sesgada e interesada. Ello se rompre en 1965 cuando viene Mintz a Benalup de Sidonia y entra en contacto con los campesinos que participaron en la revuelta y ellos, encabezados por Juan Moreno y Pepe Pareja, deciden que a él le van a contar su verdad. A pesar del tiempo transcurrido, de que se sepa casi todo de aquel episodio, hay una cuestión de fondo que sigue abierta: ¿quiénes son los verdaderos protagonistas de los sucesos de Casas Viejas?
Tiene una historia detrás. La empresa Expociencia se encargó de realizar el contenido del centro. La documentalista responsable fue Auxiliadora Súarez López que se puso en contacto con José González Benítez, José Luis Gutiérrez Molina y conmigo para que le ayudásemos en la tarea. Estuvimos todo el verano del 2014 trabajando gratis Hubo tensiones. La fundación también contactó con Tano Ramos que intentó cambiar la orientación del centro. Lo confiesa en el citado artículo:«Durante su elaboración, la Fundación Casas Viejas planteó hacer modificaciones en el contenido inicial del ECCV. Hubo cambios y frases eliminadas. Pero el ECCV fue inaugurado y ahí está ese memorial esperado y necesario, pero con un contenido que en lugar de enseñar, mitifica.»
Nosotros siempre mantuvimos que no se trataba de buscar culpables, que ya lo dejo establecido Ramón J Sender en 1954 en El verdugo afable: «De aquellos hechos no era culpable un oficial de la guardia civil, ni un ministro, ni un gobierno. De hechos como aquéllos era culpable la humanidad entera”. Siempre he pensado que más que culpables, lo que hay buscar son los antecedentes, el contexto histórico para entender por qué y cómo ocurrieron los sucesos. Como escribió Juan José Tellez: «Aquellos hechos fueron tan terribles como inevitables. Toda la historia española esgrimía una antorcha frente a la choza del Seisdedos. Aquellos terribles días de enero no fueron una causa, sino una consecuencia, la desembocadura de un mal sino«. Pero yo decía que el homenaje a Azaña que se lo hicieran en Alcalá de Henares, que en Casas Viejas había que homenajear a las víctimas. Y siempre defendimos que dentro de las víctimas también estaban los tres miembros de la fuerzas del orden público que murieron en ellos. Afortunadamente, nuestra posición fue la que se impuso (salvo lo referido a los tres miembros de las fuerzas del orden) y el Espacio Conmemorativo fue «un lugar destinado a recuperar la Memoria y la Dignidad de las víctimas de los sucesos«. Azaña, fue considerado otra víctima más, con su ficha correspondiente, como el resto, donde primó la ecuaminidad, la precisión, la rigurosidad y la imparcialidad a la hora de realizarla, como en el resto del espacio.
Empezaba esta serie contando que un amigo mío alertaba de los peligros que tiene la historia de caer en la manipulación. Creo que durante estos siete artículos he demostrado como a través de las fotos y los pies de fotos los sucesos se han tergiversado, utilizado y falsificado. Y es solo un ejemplo, hay muchos más. Tengo claro que solo hay una forma de luchar contra el peligro de la manipulación, profundizando en la historia de las cosas, estudiándola, difundiéndola, mostrándola en todas sus caras poliédricas. En fin contra el peligro de la Historia, solo cabe más Historia, amigo mío. Creo.


