Foto Mintz. Al fondo el kiosco del Rubio Gallinito. En primer plano Pedro Montes de Oca
En la actualidad uno de los negocios que más mercancías vende en el pueblo es el kiosco de la Avenida Andalucía. Los quioscos y la venta ambulante de chucherías y otro tipo de comidas han sido siempre habitual en el pueblo. Pido información en el Facebook de las fotos antiguas y, como siempre, la recibo.

Así me entero de que estaba el kiosco Rebaleta en la plaza Pijo, el de Antoñita la Carne, Balbino vendiendo castañas, el kiosco móvil de la Alameda, o el del Rubio Gallinito. Empecemos por Manolo el gallinito un kiosco verde debajo del actual restaurante La fábrica de la luz: Manolo trabajaba en la zapatería de Vázquez y este era atendido la mayoría de las veces por su hija Matilde. 

Ana Victoria Estudillo Legupín: “Lo que si vendían eran piñones en la calle San Juan. Quien los vendía le decían Mequedo ( un hombre del Tajo) y Zambullo. El Rubio (el gallinito) y un hermano de Paco Cortijo vendían helados, pipas, catufas, avellana y altramuces por las calles. Todo elaborado por El Rubio. Se colocaban sobre todo en la puerta del cine aunque el quiosco lo tenía frente al bar «el pajarito».
José Luis Pérez Ruiz: “El kiosco que estaba frente al Pajarito ( y a la tienda de mi padre que después fue zapatería Pérez-Ruiz ) lo llevaba ( y me acuerdo como si fuera hoy ) el Rubio Gallinito y casi siempre estaba en el mostrador su hija Matilde. Allí compraba mis Tebeos ( cuando me daban dinero mis padres o mis tíos) y historias, hoy cómics… de Roberto Alcázar y Pedrín, El Guerrero del Antifaz, Hazañas Bélicas, El capitán Trueno y posteriormente de El Jabato…; aparte de los papelones de estraza de altramuces, cotufas y pipas que te alegraban el fin de semana por un real ( dos perras gordas y una chica)… Vellos de punta»
Foto Mintz. Kiosco de Manuel Gallinito al fondo
La que más y mejor información me pasó fue su hija Manuela Cruz Estudillo, a la que nunca le agradeceré bastante el interés y los datos aportados: » Yo no recuerdo exactamente  en que año lo abriò, yo calculo que sería por el 1956 hasta 1966 año en que emigramos a Torrent, lo que allí se vendía era desde pipas cacahuetes y en épocas de las navidades avellanas ,higos secos pasas, galletas Maria que venían en una caja de latón cuadradas, los famosos tebeos ,el Capitán Trueno , el Jabato, Roberto Alcázar y Pedrín o para las niñas cuentos de Sissi emperatriz, también se intercambiaban las novelas del oeste entre ellas  las de Marcial Lafuente Estefania. en el carnaval se vendía lo típico, los pitos, las serpentinas, caretas, los confetis(papelillos)en verano mis padres compraba los altramuces secos y los ponían a remojar luego los cocía a leña y para quitarles el amargor los llevaban a la huerta de Ricardito  que había una alberca y los dejaban unos tres días bajo el chorro de agua en un saco claro está -se vendía enseguida ,los hombres que iban a lo de Currito el del bar Palomino los compraban y los acompañaban de algunas copitas de vino, también se vendían chicle, caramelos ,teníamos un dispensador de bolitas de caramelos que vulgarmente les llamaba el chichi, le ponías una moneda de una (perra gorda) y salía la bolita recuerdo que mi madre compraba en la farmacia   una cajita de pastillas de OKAL y las vendía sueltas, daba ese servicio para cuando la farmacia estaba cerrada .Bueno como sabrás mi padre también trabajó en la zapatería de Vázquez,y que hizo? pues en un ladito del kiosko se puso una mesita que me imagino se la dejarían en la zapatería y se puso a coser las botas camperas que hacían en Vázquez, bueno, el las terminaba le unía la suela con la caña a mano, era una faena muy laboriosa y pesada y así de esa manera apoyaba la precaria economía de la familia. Y mi madre por otra parte vendía carbón y picón en un ranchito que teníamos muy cerquita de la calcetilla con dos chocitas ,una hacía de cocina y la otra de dormitorio. eso  si, con muchísimas flores que  mi madre era una apasionada de ellas. Casi seguro que me olvido de algunas cosas mas que se vendía en el kiosko y es que mi hermana Matilde era la que más tiempo le dedicaba a ayudar a mi padre en el kiosko, ella ha sido siempre más extrovertida y con eso que era la mayor pues le tocaba a ella. Espero que la información que te he dado te sirva de algo, yo he puesto todo mi interés en ello y espero que comprendas que las falta de ortografía es debido a lo poco que nos llevaron al colegio, pues éramos seis hijos y de bien pequeños nos pusieron a trabajar como todos en aquella época

Manuel Cruz, el Rubio Gallinito



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