En tiempos de la Segunda República, el matrimonio Espina García comenzó a construirse una casa en la parcela que les había legado Francisco Vela López, pero las obras fueron paralizadas al poco tiempo por falta de permisos.
En la Restauración la fidelidad de los que habían comprado las tierras resultantes de las subastas propias de la desamortización consolidó el liberalismo y dio paso al caciquismo. Por eso su apoyo decidido a los cristinos o isabelinos, pues si ganaban las guerras carlistas los partidarios del archiduque Carlos corrían peligro las propiedades rústicas y urbanas que habían adquirido y que luego siguieron haciendo.
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| Foto Campúa. 14-1-1934 |
La crisis del 98 trajo a la escena política española el regeneracionsimo. El diagnóstico estaba claro; España estaba muy mal y había que cambiarla, pero se presentaban varias alternativas. Como el regeneracionismo de los partidos dinásticos, el de los nacionalistas periféricos o el de los militares que intentó Primo de Rivera. La Segunda República significó la llegada de otro tipo de regeneracionismo que modernizará España pero desde el punto de vista de las clases medias y populares. Así se entiende que el Ayuntamiento de Medina paralizase esta construcción. Esta situación fue aprovechada por los campesinos anarquistas en enero del 33 para desde los muros a medio construir de esa casa intentar el asalto al cuartel de la Guardia Civil. Desde allí se produjeron los disparos que hirieron mortalmente al sargento Manuel García y al número Román García Chuecos. Un mes más tarde la llegada de la comisión extraoficial parlamentaria concentró gran cantidad de personas en ella como se puede ver en la fotografía. El contraste entre los parlamentarios y el pueblo llano casaviejeño es todo un retrato de la época.
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| Foto Serrano. Febrero de 1933 |
En la década de los cuarenta, en plena dictadura franquista y con un gobierno más favorable a sus intereses que en la Segunda República, la familia Espina consiguió terminar la casa, que acabó siendo propiedad de Pilar Espina García y Pelayo Jiménez Jiménez. Siempre se ha dicho que el miedo a los secuestros del maquis los hizo huir de la más alejada casa en la calle San Francisco para resguardarse en la seguridad y centralidad que aportaba la Alameda. En esta casa vivieron la familia Espina García hasta finales de los sesenta. También los Espina Vela pues su madre (Nicolasa Espina) había muerto cuando ambos (Juan y Pin) eran aún niños.
En 1971, José Romero Bohollo (veterinario) se anticipó a José Martínez Becerra (médico) y adquirió la casa, que reformó. Los dos funcionarios más importantes del pueblo se disputaron la casa con más fachada y prestancia del pueblo, una vez que la familia Espina decidió venderla. Años más tarde una disputa de este con Nicolás Vela Barca por la ubicación de la escalera que diera acceso a la Alameda desde la calle San Elías hizo que se le quedara el nombre de “escalera el culo” y “Pepe fachá”. Como se ve la disputa por la utilización del espacio público es una cuestión que viene de antaño.
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| Foto Mintz |
La puerta de acceso refleja la posición social del propietario y su forma de entender la sociedad. Está compuesta por dos hojas simétricas con dos molduras rectangulares y cuadradas. En las superiores, dos elegantes aldabas tienen un papel funcional y simbólico. La vivienda está cerrada y recientemente ha sido adquirida por el copropietario de la empresa Redpiso, Manuel Fernández, natural de Benalup-Casas Viejas. El cierto deterioro que se observa denota que el casco antiguo no conserva el encanto y el prestigio de otros tiempos. No obstante, esta reciente adquisición, a un precio mucho menor que el de salida, invita al optimismo, pues nos recuerda que los barrios de las ciudades son entes vivos, que nacen, envejecen y se rejuvenecen, como la mayoría de los centros históricos de las ciudades. Ojalá esta adquisición sea el pistoletazo de salida para la tan necesaria rehabilitación de la mayoría de las viviendas de esta parte tan importante y descuidada del pueblo.





