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| C.P. Padre Muriel |
La libertaria información ha publicado una entrada donde aparecen los resultados electorales por mesa. Ya no tengo clases de geografía de segundo de bachillerato, de lo contrario empezaría la clase preguntando que relación tiene el tipo de plano urbano con los resultados obtenidos por los distintos partidos. Poco a poco les iría dando pistas. Es verdad que en todas ha ganado el PSOE, (de Antonio Cepero puntualiza La Libertaria Información), pero no con la misma proporción. No se trata de analizar ahora los resultados que han sacado los partidos, sino el distinto comportamiento electoral de estos por las diferentes zonas del pueblo.
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| Centro Cultural Jerome Mintz |
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| Colegio San Bernardo |
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| Pabellón Municipal |
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| Teatro Municipal |
Esa subjetividad es aún mayor en el caso de la segunda parte de este post. Como ha publicado IU B-CV en su facebook la asamblea local decidió por 14 votos a favor intentar llegar a un acuerdo de gobierno con el PSOE local para los cuatro años próximos. La opcion de abstenerse, votar a su candidata y dejar que gobernara la lista más votada obtuvo 10 votos, mientras que el acuerdo con AxSí sólo obtuvo un voto. Cero votos fue para la opción de pactar con el PP. Intentar profundizar en estos resultados es muy difícil, ya que es muy complicado huir de las valoraciones. Cada uno habla de la feria según le va. Manuel Jesús Moguel de AxSí ya ha hecho su lógica valoración en facebook. Yo voy a intentar la mía. Por la mañana de ayer Andrés J. García me invito a que asistiera a la asamblea en calidad de observador neutral. Lo hice puntualizando que ni intervendría, ni votaría. Luego cuando Andrés me pidió que contara los votos lo hice sin problema. Esta mañana me ha pedido permiso para utilizar la foto y yo para escribir sobre ella en mi blog.
Nunca había asistido a una asamblea local de un partido, pero por lo que he visto en el cine me recordó la época de la transición o de la Segunda República. Me recordaba mucho la película de Kean Loach Tierra y Libertad. Todo el mundo, unos más que otros, hablaban lo que querían y pensaban. Se interrumpían, discutían, incluso a veces se enfadaban pero todos se respetaban y se escuchaban. Sé que algunas de estas asambleas, son a la búlgara, no hay disidencias, no hay versos sueltos, todo se vota por unanimidad. Esta fue todo lo contrario. El debate duró hora y media aproximadamente, diciéndose cosas que a mí me interesaron bastante.
Por ejemplo se constataron las malas relaciones que había tenido IU con el PP en la legislatura pasada y como si había derechas e izquierdas poniendo ejemplos como el del monolito o la moción para homenajear a los tres casaviejeños muertos en Mauthausen para demostrarlo. Por otro lado, la propuesta del PP era lógica y la reunión resultó cordial, «como siempre son con Leonardo». También que la opción que se eligió la legislatura anterior de dejar que gobernara la lista más votada había resultado perniciosa para ellos, pues no sólo recibieron ataques del PP, sino también del PSOE. Estaba claro que la decisión de esta legislatura iba a estar basada en lo que había ocurrido en la anterior. Todo el mundo estaba de acuerdo que se acordara la decisión que fuera siempre iba a tener en las actuales circunstancias un grado alto de contestación por un importante sector de la población. La más sencilla parecía la de no tomar partido formalmente. Se planteó también que habría que pensar cuál sería la decisión mejor no sólo para su formación política, IU, sino también para el pueblo. Hubo quien dijo que pactar con el PSOE para conseguir la estabilidad y hubo quien respondió que llevábamos cuarenta años de estabilidad. Cuando se planteó lo que había ofertado Antonio Cepero como representante del PSOE el debate subió enteros. Se dijo que su equipo se presentaba como la opción del cambio afirmación que despertó la oposición de un sector de los asistentes. Se afeó la política de obras públicas electoralista de las semanas próximas a las elecciones, se contrarrestó con el argumento de que en Medina o en Conil se había hecho igual. María José Grimaldi explicó que el mismo Antonio Cepero le había explicado que no era posible que en su gobierno entrara Manuel José Moguel. Hecho que también se confirmó cuando se planteó la oferta de Moguel y la contraoferta de IU para hacer un gobierno tripartito formado por las tres formaciones supuestamente de izquierdas. El debate iba subiendo de temperatura, las posiciones estaba enfrentadas, había un sector que estaba decantado claramente por pactar con el PSOE y otro que era partidario de optar por la lista más votada. Cada uno tuvo posibilidades de exponer su punto de vista y los dos sectores lo hicieron con argumentos de peso. Ese nivel del debate fue lo que más me gustó de la asamblea.
Lo que menos me gustó fue la constatación de que la actual situación política está totalmente fragmentada en dos partes. Después de las últimas elecciones locales y el retiro, parece, de personajes que lo han sido todo en la política municipal la división es total y a veces da la impresión que irreconciliable. Ya os he hablado de los dos sectores de la asamblea de ayer y los resultados de la votación lo demuestran. Quedó también claro que la división en el PSOE ha sido profunda y que por ahora no es posible la colaboración entre Antonio Cepero y Manuel José Moguel. También hay una clara diferencia entre los bloques de izquierda o derecha. También me llama mucho la atención que una gran mayoría de nuestra clase política considera que era necesario el cambio, pero no se ponen de acuerdo, se enfrenta, sobre lo que significa ese cambio. Se llegó incluso a plantear que ante la conflictividad actual en la situación política lo mejor sería un gobierno de concentración. Me parece que la situación no es tan catastrófica, pero que había que tomar una decisión, que sólo se equivoca quien la toma y la opción tomada, tras un profundo y enriquecedor debate del que fui testigo, intenta afrontar el reto actual. Dicho lo cual, me gustaría escribir que si tuviera que haber votado lo hubiera hecho por la opción C, la que es partidaria de que su candidata se votara a ella misma.
Independientemente de la opción que cada uno pensemos que es la más idónea parece claro que vienen tiempos apasionantes, momentos de políticos de alturas, que sepan llegar a acuerdos, que, al menos alguna vez, antepongan los intereses del pueblo a los del partido, que impere lo máximo posible el sentido común. Estas obviedades que estoy escribiendo no son parte de un sentido acomodaticio del «buenismo», o del carácter «redondo», sino que lo hago para dejar claro que estos principios no sólo son aplicables a los 13 concejales que van a tomar posición de su cargo a partir del 15 de junio, sino que es necesario que la sociedad civil como tal participe, de una forma u otra, se exprese, colabore y utilice la crítica constructiva para mejorar el clima de convivencia y división. Sería deseable que como sociedad civil estemos a la altura del importante momento histórico que estamos viviendo.






