MANUEL GALLARDO MATEOS, EL CHISPA
De casta le vino al galgo. Su madre carnavalera de pro, salía y vestía a la familia en carnaval. Su padre también carnavalero fue famoso por los duos con Felipe el Mono y sus domadores y la fiera.
De él dice él mismo en su pregón de 1993, que se lo había escrito el Santo:
Natural de las canteras
De pura cepa, del pueblo
experto en muchas pamplinas
defensor del cachondeo
muchos años de «parao»
pero al fin el pluriempleo
conductor por la mañana,
por las tardes camarero
y mientras tanto llevando
de «to» el pueblo el papeleo.
Hijo de Antonio Gallardo
y «seña» María Mateo
y es por eso me llamo
Manuel Gallardo Mateo
Aunque nadie me conoce
por ese nombre en el pueblo
pero si preguntar por el «el chispa»
enseguida yo contesto
si no que se lo pregunten
al famoso cabo Borrego
Jugó un papel muy relevante el el carnaval recuperado, siendo el director de la gran comparsa de aquella época, Los Segaores. El Santo le hace decir sobre si mismo en su pregón:
Segaores, Travoltas, Chumberos,
Cinturón negro, Andalucía, Zapatero
Charlot, Bohemio, Anticuario…
Y para postre Alfarero
«To» esto te he «Dao» Casas Viejas
pero poco me parece
por eso te hago aquí mi promesa
de volver el año que viene.
Que el lunes de carnavales
cuando repaso las calles
tiene encima mucha guasa
no haber salido en comparsa
y recoger los papelillos
María Mateos, la mujer en el carnaval
Aunque el protagonismo siempre se lo ha
llevado el hombre, en el carnaval, como en el resto de las cosas, el papel de
la mujer ha sido muy importante. No sólo se disfrazaban, incluso en épocas de
Franco, con la prohibición, sino que también eran las que hacían los disfraces
y preparaban todo lo necesario para que hijos y marido salieran en carnaval.
Este es el caso de María Mateos, mujer y esposa de una de las familia más
carnavaleras del pueblo; los Gallardo Mateos. Santo en 2008 en la comparsa El
pregón de los ausentes le compuso este pasodoble:
llevado el hombre, en el carnaval, como en el resto de las cosas, el papel de
la mujer ha sido muy importante. No sólo se disfrazaban, incluso en épocas de
Franco, con la prohibición, sino que también eran las que hacían los disfraces
y preparaban todo lo necesario para que hijos y marido salieran en carnaval.
Este es el caso de María Mateos, mujer y esposa de una de las familia más
carnavaleras del pueblo; los Gallardo Mateos. Santo en 2008 en la comparsa El
pregón de los ausentes le compuso este pasodoble:
«Se acabaron los disfraces
Se prohíbe el cachondeo
Pero, esa señora, ¿qué hace?
– ¡Oiga, que yo soy Mª Mateo!
¿Donde vas María Mateo
si tú no eres
comparsista?
comparsista?
– Quita, y no ralles San
Pedro,
Pedro,
que voy tarde y llevo
prisa
prisa
Yo me bajo
«pa» mi pueblo
«pa» mi pueblo
con mi baby de chiquilla
En mi boca chupe llevo;
roja mi nariz postiza.
de hombres sólo en
carnavales?
carnavales?
Refréscate la memoria :
Disfraces, pena de
cárcel.
cárcel.
Yo, el domingo de
Piñatas
Piñatas
sola hacía la cabalgata,
Calera, cuesta y la
calle.
calle.
Y si hablaran los
ojillos
ojillos
que, en agujas,
fantasías
fantasías
con colores de mil hilos
pasando por sus pupilas
manos de mujer mecían
De comparsa quince
tipos,
tipos,
doce para chirigota,
veintisiete
«pa» chiquillos,
«pa» chiquillos,
madres que dedos
explotan:
explotan:
disfraces para el
«mario»
«mario»
con sus hijos por
escolta.
escolta.


