Hemos escrito muchas veces que este pueblo es de ida y venidas. De gente que viene buscando mejores condiciones de vida y gente que se va buscándolas también. Entre los primeros hay muchos tipos, sopacas, funcionarios, comerciantes, jornaleros… hoy nos vamos a detener en los que llegan a Casas Viejas para ser guardas en el campo. También forman parte del ADN de este pueblo. Son muchos los benalupenses que sus antepasados llegan a Casas Viejas para ser guardas de fincas de caza, provienen de otras provincias y sobre todo de la Sierra de Cádiz. En el censo de 1917 hay diez casos.
La familia Román Rubiales (el proviene de Grazalema y ella de Ubrique) se instalan en Vallehermoso como guardias de caza, montaraces se llamaban en aquella época y allí nacieron sus hijos Juan, José, Miguel, Manuel, Ana, Andrés y Teresa Román Rubiales. Manuel Jiménez Coronil (de Alcalá) y María Medinilla Piña (Jubrique, Málaga) se instalan como montaraces en el cortijo Zapatero. Juan Gómez Gómez (Ubrique) y María Fuster Ribort se instalan como guardias en el cortijo Cañada del Valle, naciendo sus hijos Juan, Ramón y Josefa Gómez Fuster. También aparece como montaraz Antonio Román Jiménez de Villaluenga y Antonia Padrilla Romero en el cortijo la Victoria, los hijos Catalina, José, Antonio, Diego, Sebastián y Luis echaron raíces en Casas Viejas. En el Carrizuelo aparece Juan Fernández Barea de Algar y Antonia Gómez Barroso, con sus hijos Antonia, Francisco, José, María, Juan y Ana. Procedente de Salamanca, Vitigudino aparece registrado como montaraz de los Tejones Francisco Holgado Digo y su esposa Mercedes Vera Galindo, con sus hijas María, Antonia y Mercedes. El montaraz de Maja Verde en el censo de 1917 aparece Antonio López Núñez y Dolores Mayo Flores, los dos de Tarifa. En el cortijo el Polinario Antonio Salvatierra Ruiz y Ana Utrera Benítez, también de Tarifa, así como el montaraz Gerónimo Gallardo Trujillo. En Albarianes Francisco Moreno Delgado de San Fernando y María Capilla Clavijo de Alcalá. José Cabezas Sánchez también nos lo encontramos en dicho censo de Montaraz con su esposa María Olmedo Sánchez.
Es una muestra de unas familias que luego se establecen definitivamente en Casas Viejas, emigran al pueblo y sus descendientes han echado raíces hasta la actualidad. En la fotografía jornada de caza en los Aguijones, donde aparece Juan Román como montaraz, y abajo, él con su mujer Antonia Estudillo, ya en Benalup, y Juan Gómez, otro montaraz, de Vallerhermoso.
