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| Manuel Quijada Barberán |
En el anterior artículo de esta serie hablábamos con Encarna Quijada Rodríguez sobre su abuelo Manuel Quijada Pino. Pasamos a hablar directamente de su padre. Del que sale en la foto que me ha enviado. Me da datos muy interesantes entre ellos como ante la marcha de su madre a Jerez, él se cría con su tía Isabel.
Este tipo de familia de base ancha también es propio de aquella época. Vuelve a aparecer el miedo y el silencio ante los hechos, como hilo conductor.
- Era una persona muy buena, murió muy joven, no tuvimos tiempo casa ni de hablar. Él no quería nunca una escopeta en mi casa, le daba mucho miedo, que es lo que tuvo desde que nació. Ya decía mi abuela que cuando nació se asustaba mucho, cuando escuchaba ruidos de latas y cosas así que producían sonidos de tiros. Él fue un niño que lo crió su tía, hermana de su padre Isabel Quijada Pino como no tenían hijos lo recogieron a él. Siempre trabajo en el campo y una vez fue a trabajar a Francia
- ¿Cuántos años tenía cuando murió?
- Murió con 52 años muy joven. El siempre decía una frase que se hizo famosa en el pueblo: “ Me voy para mi casa, que con quien yo tengo que estar es con mi mujer y mis niños”
- Y pasamos al tema del silencio de los hechos. Como se convirtieron en algo tabú y de esa forma se han trasmitido hasta la actualidad.
- ¿Cómo vivisteis vosotros, los hijos, el hecho de que a vuestro abuelo lo mataran en los sucesos? ¿Cómo os fueron llegando las noticia?
- Él no hablaba nunca de los sucesos no le gustaba hablar de ello. En mi casa nunca se ha hablado de ese tema. Será que como a mi padre no le gustaba siempre se respetó su decisión. A mis hermanos no les gusta hablar de ese tema, cuando sale ellos escuchan
- Sin embargo tú no rehuyes el tema
- Yo me enteré de algo porque cuando iba a Jerez le preguntaba a mi abuela. Y por libros y cosas de gente que he hablado
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| De izquierda a derecha Sebastián Sánchez Bancalero, María Enríquez Márquez , Juana María Rodríguez Romero y Manuel Quijada Barberán |
Alguna vez he intentado que los hermanos de Encarna participen el algún acto relacionado con las víctimas de los sucesos y siempre me he encontrado la negativa por respuesta. La verdad que siempre he entendido esa negativa a afrontar el tema, siendo consciente del ambiente de miedo y represión que se vivió en su familia. “Será que como a mi padre no le gustaba siempre se respetó su decisión. A mis hermanos no les gusta hablar de ese tema, cuando sale ellos escuchan”. Esta actitud de no querer hablar públicamente de ellos es muy común entre los familiares de las víctimas. José Luis Hernández en el 2019 se ha encontrado el no por respuesta ante la petición a los familiares de que participaran en el documental sobre los sucesos. Para realizar esta sección bastante familiares de las víctimas no han contestado a mi invitación a participar. Encarna Quijada Rodríguez ha sido una de las excepciones. Tanto una postura como otra son perfectamente entendibles, si nos ponemos en sus circunstancias, si hacemos el camino con sus zapatos.

