Estos días de reclusión leo mucho y hay algunas cosas que me llaman mucho la atención, por lo que me ha parecido compartirlas con vosotros pero adaptando la temática a Benalup-Casas Viejas. Este artículo que me envía a un amigo resume perfectamente lo positivo y negativo que genera esta crisis. Si comparamos esta pandemia con otras históricas como la medieval bubónica o la mal llamada gripe españolas de 1918 (que en Casas Viejas mató a un 10% de la población, lo que hoy serían 700 personas) pese a la globalización actual parece que el coronavirus va a causar en el mundo menos muertes que las anteriores citadas. Por una razón fundamental: La información.
A dos niveles; Uno.- Los adelantos médicos en los que los sistemas sanitarios público juegan un importante papel (aprovechar para animaros al aplauso de rigor a las 8 de la tarde para el mundo de la medicina pública). La guerra entre malos (la covid 19) y los buenos (nosotros) la vamos a ganar porque mientras que la primera se transmite ciegamente, los segundos luchan en base al análisis científico de la información realizada por los médicos. Como dice Noah Harai: “La gran ventaja de los humanos sobre los virus es la capacidad de intercambiar información… Para saber cómo aislarte de una epidemia en particular, primero necesitas información fiable sobre sus causas. ¿La producen virus o bacterias? ¿Se transmite por los fluidos corporales o del aliento? ¿Pone en peligro a los niños o a los ancianos? ¿Hay una cepa o varias que han mutado?” Hoy poseemos un nivel de conocimiento científico y de difusión de ellos que en la Edad Media o en 1918 eran imaginable, pese a que estemos más globalizados que en esa época. Dos.- Los medios de comunicación juegan un papel importantísimo en esa difusión de la información. En momentos tan difíciles como estos necesitamos información de la buena, la que ha sido contrastada. Y desechar los bulos que aprovechan tuiter, facebook y guasap para propagarse. En nuestro pueblo, aunque ha habido algún bulo del que luego hablaremos, la información fluye adecuadamente. El Ayuntamiento informa diariamente, mi amigo José Martínez Gracia mantiene una página de salud con valiosa información y el periódico La Libertaria Información está realizando una labor encomiable de difusión de datos e informaciones ciertas que generan las redes sociales. Estas, tan en boga, también juegan un rol importante, sobre todo, ahora que el contacto físico entre grupos se ha eliminado. Aunque a veces producen hartazgo y disfunciones. Decía Umberto Ecco que : “Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos rápidamente eran silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles… El drama de Internet es que ha promovido al tonto del pueblo como el portador de la verdad». Personalmente creo que los aspectos positivos de las nuevas tecnologías de la comunicación superan a los negativos, aunque reconozco que estos son importantes.
Leo en el Facebook de Juan Luis Sánchez Domínguez que dice lo mismo que Ecco pero con sus palabras. “Yo sé que todo el mundo está aburrido y no saben en que entretenerse, pero por favor, dejarse de darse de entendidos con la política, con que si tienen la razón para salvar a España, que si saben como sobrellevar estos tiempos, que si la gente sale a la calle, que si no….. cada cual sabemos lo que tenemos que hacer. Dejarse ya de buscar «me gusta» y preocuparse por pasarlo bien. O hacerse un mantel de ganchillo”. Es verdad que la gente busca desesperadamente los me gusta y más en estos tiempos del cólera coronavirus. No obstante, creo que tiene una explicación. Las personas necesitamos que nos quieran para sentirnos seguros, para aumentar nuestra autoestima, reforzamos nuestra personalidad, consolidar nuestra confianza. Hacemos muchas cosas para que nos quieran. Decía un profesor mío que la gente se levantaba y hacía cosas para que las quisieran. Nos arreglamos, hacemos favores o escribimos en las redes para ello. Somos animales políticos (sociales) y la base de nuestra vida está en la relación con los demás. Cuando la socialización física se corta, como ha pasado en la actualidad, el contacto con los demás toma otras vías, como es en este caso a través de las redes sociales. Por eso, es hasta cierto punto lógico que la gente busque “me gustas” desesperadamente, inconscientemente, la mayoría de las veces. Me gusta mucho el comentario de Tirilla, (me ha hecho reflexionar mucho, creo que también me lo puedo autoaplicar) aunque en cierta manera disculpe el comportamiento que critica.
Pero lo pésimo de todo es que nos hemos dado cuenta de que nos han engañado. Nos decian que teníamos el mejor sistema sanitario del mundo, y tras los recortes neoliberales no ha dado la talla, al contrario que los sanitarios. De aquellos barros, estos lodos. Pero el sistema sanitario español a día de hoy no estaba preparado, ni en material, ni en cantidad de personal, ni en presupuesto para responder a una crisis sanitaria como esta. Dice el doctor jubilado Martínez Gracia en su facebook: «Una vez que acabe la crisis del Coronavirus, nuestros políticos tendrán que dar explicaciones y si tuvieran vergüenza dimitirían, y me refiero a todos los grupos políticos a los que nos gobiernan ahora y a los que nos gobernaron antes.Por su falta de previsión.
No es de recibo que 5.700 sanitarios están ya contagiados y fuera de servicio el doble, que en cualquier otro país. Todo por no tener los materiales necesarios para su protección y por tanto para la de los enfermos también. En definitiva no tener los materiales necesarios para cumplir con su obligación de salvar vidas.
Pero vayamos a lo bueno que ha destapado esta crisis. En primer lugar, la ola de solidaridad, que no caridad. En Benalup-Casas Viejas hemos conocido una gran cantidad de acciones que retratan lo mejor de nosotros mismos, la acción de ayudar al próximo desde la igualdad y la empatía, no desde la superioridad y el desdén que caracteriza otras formas de caridad. Se me van a escapar muchas pero voy a nombrar al grupo de costureras de mascarillas coordinadas por Jozito, el tractor de Carlos Gutiérrez, la donación de mascarillas para auxiliares de ayuda a domicilio de Jairo Vela, la de líquido desinfectante de Paula Mate, el ofrecimiento del camión de Javier Cortabarra, el grupo de mochileros para desinfección que hicieron un curso, ofrecimiento de comida de restaurantes (Grullas, Cafelito…), el reparto de productos de stock del obrador Nuestra Señora del Socorro. el equipo fumigador de Cabrales Peña, otros voluntarios personales que se han ofrecido al Ayuntamiento para lo que haga falta… En las redes también hemos visto muchos casos desde los que se ofrecen para facilitar recetas de cocina o inundar Facebook de cosas positivas como flores o vistas del pueblo hasta el estudiante y el recién licenciado de Historia que se ofrece para ayudar a los alumnos de 2º de bachillerato ante el difícil reto de selectividad. Seguro que se me escapan muchas acciones empáticas y solidarias, pero si quieres las puedes poner tú como comentario.
Quizá lo que más me guste de los efectos positivos de esta crisis es la creatividad que ha despertado. Ya sea en forma de humor, música, vídeos… La gente canta en los balcones, pone música o retrasmite pequeños conciertos por las redes sociales. Resistiré, la canción del Dúo Dinámico, himno de una amiga y mio, se ha convertido por aclamación popular en el icono de esta crisis. La circulación de vídeos caseros es profusa. Especial mención al concurso que organizó el Ayuntamiento de B-CV con motivo del día de la Independencia y al que hizo mi amigo Paco Labrador fuera de concurso. Otro grupo decidió poner fotografías de flores o desde Descubre B-CV se ofertó a la gente que colgara fotos con vistas panorámica desde su azotea. El resultado ha sido memorable.
Y voy a terminar con la risa. Como dice Tortell Poltrona: “La risa no es una falta de respeto, sino una forma de encontrar compañía”. Pero como le dijo el Venarable Jorge de Burgos a Guillermo de Baskerville en la novela de Umberto Ecco El nombre de la Rosa: “La risa mata el miedo, y sin miedo no puede haber fe, porque sin miedo al diablo ya no hay necesidad de Dios”. Particularmente necesito risas, así que mandarme, por favor, todos los vídeos y memes que encontréis relacionados con el tema que hagan reír. Solo necesitamos matar el miedo e información verídica. Nos seguiremos leyendo en los blogs y demás redes sociales y esperaremos a poder vernos en los bares. Mientras tanto escucho esta maravilla de canción que ha hecho el Kanka. Dedicado a mis amigos que sabéis quiénes sois.
