La historia del origen de las palabras está llena de
muchas mentiras y falsedades. La evolución lógica de estas hacen que se
produzcan. Podemos empezar por Dromedarios que son aquellos camellos que en
principio tienen una joroba o giba. Este depósito de grasa, no de agua, que
ayuda a soportar las duras condiciones del desierto (ahora podemos entender
mejor el término cantimplora, cuando el agua canta y llora en la boca) se
localiza también en otros animales. Sin
embargo, el camello tiene dos gibas, aunque se haya extendido al revés gracias
al anuncio del paquete de tabaco Camel (camello) que popularizó una sola
joroba. A la mayoría de la gente le
preguntas que cuántas jorobas tiene un camello y te contesta que una.
También es
mentira que el doctor Guillotin inventara guillotina, de cuyo nombre proviene.
La guillotina proviene del imperio romano. La guillotina como tal fue inventada
por los herreros Schmidt y Clairin (Ricardo Soca), y probada por unos carneros…
En 1789, en los primeros día de la Revolución, guillotin sugirió que todos reos
fueran ejecutados mediante el mismo método, desde un villano ladrón hasta la
propia Maria Antonieta” Pero también es falsa la apostilla que se le daba a la
información, diciendo que fue el primero que la utilizó. Guillotin murió en
1814 en su hogar, totalmente cabreado porque ese instrumento hubiera pasado a
la historia por su nombre por esa mentira.
Lo mismo
ocurre si relacionas la dinamita con el premio Nobel (atentos con la tilda para
los del papel de fumar). Poca gente sabe que el empresario de explosivos Alfred
Nobel arrepentido de haber trabajado toda su vida con ella, dedico un fondo en
Suecia de carácter internacional para fomentar la investigación en las ciencias
físicas y sociales, que fomentaran el progreso y la paz. Sus últimos años de
vida se los pasó arrepentiéndose de haber puesto en el mercado la dinamita,
término que viene de vocablo griego dinamis, que significa fuerza, potencia,
poder…
De
Benalup- Casas Viejas voy a traer tres ejemplos que ejemplifican como la
evolución de las palabras llevan a mal entendidos. El Llano Olero es la
desviación del Llana de los heredereos de Domecq, el palmar lenir, un topónimo
que se le anticipa una superficie de palmar y se le pone un nombre lo hace del
Palmar del Emir. Y el caso de Tajo de la Cigma viene de Tajo de la Sisma. El topónimo “Cima” significa el punto más alto de algo, de una montaña,
de un árbol o de un tajo. El Tajo de la Cima podría ser el relieve en cuesta en
el que por el lado oriental se resuelve la transición entre la mesa calcárea de
Benalup y el valle del Barbate. Significaría el Tajo de esa parte alta, visto
desde el río Barbate… podría ser. Pero si escribimos el Tajo de la Sima nos
estaremos refiriendo a una cavidad grande y muy profunda en la tierra que
comunica con una caverna o cueva en las profundidades. En este caso el topónimo
respondería a una sima o grieta que habría en ese lugar. Y el punto de vista
elegido no sería desde el valle, sino desde el mismo lugar. Las simas son
propias del relieve Kárstic o donde abunda la caliza. Testimonios de Juan Bulla
que vivió en la zona constata la existencia de esa Sima y como salía humor y
calor por ella. La verdad que tiene menos trascendencia que el resto de las
desviaciones, pero resulta igual de curiosa; Cima por Sima, independiente del
ceceo o seseo que es lo de menos, lo de más es saber que con c es altura y con
s hendidura.


