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| Torquemada |
La clave de esta palabra es que la sociedad romana se dividía en clase sociales según riqueza atesoraban, dependiendo lo que cada familia pagara. Las distintas clases sociales pagaban el census, o el impuesto correspondiente a su categoria social. El organismo que se encargaba de gestionar estos recursos eran dos “censores” que eran los que cortaban el Cola-Cao, según leo en Ricardo Soca, en el origen de las palabras.
Era una especie de banco particular, que les daba acceso a una serie de tareas más, sobre todo el control de las costumbres y la moral, con el argumento de que nos habíamos salido de la senda necesaria. Ello explica el continuo enfrentamiento entre ellos y los miembros del poder político y religioso. Los censores querían dominar la comunidad, utilizando muchas veces las supuestas dejaciones religiosas y morales para castigarla.
El culmen fue en la edad media la Santa Inquisición y con los Reyes Católicos la aparición del Gran Inquisidor Torquemada. Con la llegada de la Edad Moderna y el siglo de las Luces el poder aumentó su carácter político y económico pero disminuyó el religioso. Se dulcificó se relajó, aunque aprovechó sus rachas. Con la llegada del liberalismo democrático solo empezaron a votar los que tenían dinero, es decir, los que pagaban determinados impuestos, es lo que se llamó el voto o sufragio censitario. Los pobres no mandaban pero tampoco pagaban.
Mi amigo Pepe Suárez llamaba a Franco el gran Inquisidor y Mintz contaba como en el carnaval de 1966 el alcalde y el funcionario, censuraban las letras que le presentaban los carnavalistas: “Don Antonio Fernández, un protegido del cura era un pilar fundamental tanto del gobierno local como de la iglesia”. Con la ayuda del alcalde pedáneo se encargó de la censurar las letras en 1966. Hubo poca cosa. La autocensura ya hacía que las letras llegaran muy limada. Luego en la transición un intento más serie de censurar una anécdota cantada del Chispa que no querían dejarlo cantar en la Alameda se convirtió en copla superconocida y un incidente del mismo Nono con una copla también pasó a la posterioridad.
Uno es de pueblo y ha elegido, siempre que ha podido, un pueblo para vivir. Entre el mundo urbano y rural, prefiero el segundo, aunque soy consciente de que eso de las ventajas e inconvenientes entre uno y otro es muy subjetivo y depende de la balanza que se utilice. Creo que el control social tan estricto que se produce en los pueblos es uno de los inconvenientes más claros con respecto al mundo urbano.
Pero como dice Mintz este control social no es sólo propio del franquismo, sino que viene de antes y perdura después, utilizando diversos instrumento para su propagación. Dice Mintz:”Durante la investigación de campo que realicé en Andalucía en los años 60, 70 y 80, llegué independientemente a la conclusión de que El control social en la Andalucía rural no se operaba por medio de regulaciones gubernamentales y supervisión policial, sino por medio de sanciones sociales a rumores y otras formas de crítica y censura públicas. Por Carnaval, las conductas dudosas se pregonaban en público en forma de canciones.» Los anarquistas de Casas Viejas, p. 100”.
Evidentemente en épocas represivas como la dictadura de Franco el control social es más directo y férreo, pero este está tan consolidado que perdura en otras épocas más democráticas, como pudieron ser la república o la actual monarquía parlamentaria, sobre todo en los ambientes rurales. También es cierto que ese mayor control social también está relacionado con las mayores relaciones de colaboración y solidaridad que se producen en el mundo rural con respecto al mundo urbano. Con la urbanización actual que está sufriendo el mundo urbano, el control social interno está relajándose, también la colaboración y la solidaridad mutua la característica del mundo rural. Da la sensación de que ha sido sustituido por un control social más integral y globalizado, al ritmo de los tiempos en que vivimos.
De nuevo cambios y aparece el coronavirus y volvemos una tuerca atrás en nuestra socialización y apertura.Y los que tienen poder quieren aprovecharlo, eso de la erótica del poder tiene que ser la hostia en verso. El que sabe y tiene conocimiemientos, vacunas… espero quelas utilice democrátamicamente. Existe un peligro que todos los vemos las Falkes New, los bulos, las manipulaciones, el aprovechamiento por parte de unos pocos de lo que es de unos muchos, y ahí tenemos el resto en estar vigilantes y que no nos lo vuelvan a quitar. Eso sí tenemos que defenderlo.
Me gusta terminar estos post de forma divertida. Resulta que el instrumento más utilizado para combatir la pandemia ha sido el confinamiento. Y además de todos los instrumentos oficiales al alcance de las autoridades oficiales, la sociedad civil se ha organizado para espontaneamente y de mutuo propio tomar ella el control. Si antes lo hacía con el chismorreo, la llamada de atencion o el bulo… ahora lo ha hecho llamando la atencion en las redes sociales y en los grupos de amigos. En todos los grupos aparece un personaje, el líder, que se hace el adalid de la lucha por los dos metros de distancia, es una forma de censurar y de intentar que el desastre que previene sea lo menos posible, se nota que a todos, unos más y otros menos, sentimos erotica por el poder.

