En el País de hoy viene este reportaje sobre la conservación de las pinturas rupestres en la zona. En este blog me he hecho repetidas veces eco de la problemática y su incidencia especial en Benalup-Casas Viejas. Parece claro que la estrategia debería ser sencilla; tomar conciencia del problema y empujar, todos, administraciones, docentes y particulares, en la dirección del respeto y el valor de nuestro patrimonio histórico. Tenemos que ser conscientes de que estamos en una zona especialmente rica en patrimonio histórico y maltratado por nosotros mismos; nuestras joyas o se encuentran cerradas (Monasterio del Cuervo, Tajo de las Figuras, Morita, Cueva de Algar…) o se encuentran expuestas a los atentados humanos, como en el caso de las pinturas rupestres de la zona. A mí da por pensar lo triste que debe ser para los arqueólogos, prehistoriadores y especialistas en el tema toparse con una zona tan rica en yacimientos como es la Janda y el Campo de Gibraltar, donde la mejor estrategia sea el anonimato, el silencio, para evitar que se expolie y se destruya. El otro día en una excursión por la garganta del Capitán, en un panel situado en lo alto de una colina, desde la que se divisaba todo el campo de Gibraltar, nos proponían que nos imaginaramos los bonito que debería ser aquello cuando llegaron los primeros hombres a la zona. Durante muchos años, nosotros, con nuestra empecinamiento por dejar huella de nuestro paso, hemos ido haciendo daño a ese medio natural, ahora también estamos destruyendo lo que dejaron aquellos hombres hace 15.000 años aproximadamente.
