Estos sopacas o migraciones temporales son de una trascendencia histórica tremenda, pues sus rutas van a servir para que algunos se queden de forma estable en ciertos lugares, como Casas Viejas, convirtiéndose así en el precedente del posterior movimiento emigratorio definitivo. El éxodo rural y la mecanización significaron el fin de este tipo de emigraciones temporales. En Benalup, todavía es frecuente la utilización del término “sopaca” entre los más mayores. De hecho el origen de todos estos artículos viene de que una persona mayor de este pueblo llamó de esta forma a un amigo mío, cuyos antecedentes familiares están en Guaro. A partir de ahí, empecé a investigar, llevando más de seis meses en el tema, si alguien tiene algún dato más sobre este asunto se agredecería que lo comunicara. Venían vestidos con unas lonas como pantalones y unas blusas grandes. Cada 15 días les traían ropas de los pueblos del Valle del Genal. Venían andando hasta Algeciras y desde ahí marchaban a diferentes lugares. En estas emigraciones temporales algunos se quedaban, por eso hemos visto en los libros de nacimientos muchas casos cuyos padres eran de Tarifa, San Roque, Los Barrios…y los abuelos de esos pueblos. Estas emigraciones duraron hasta los años cincuenta, Barcelona, Valencia, Alemania, Francia… sustituyeron y fueron ya de carácter temporal. Dormían en los rastrojos o en las Gallanías. Los problemas con la gente del pueblo eran frecuentes. Cuando venían ellos acaban con gran parte del trabajo, siempre trabajaban a destajo y a mitad de precio que estaba aquí. Tenían fama de fulleros en el trabajo. Andrajasos, garrapatosos, mangurrinos se les llama en otro lugar. Las peleas eran frecuentes, recuerda una de mis fuentes como a un segador le cortaron la oreja en una refriega. Los cortijos en los que trabajaban eran en la Haba, Tahivilla, Mancha, La Zarzuela, Cortijo el moro chico y grande, Majaverde, Arremaeros, Alcantara, Palmosa…El 3 de Mayo llegagan para cegar las habas (algunos se habían adelantado para escarbar los garbanzos), después la cebada, el trigo y por último los garbanzos. «Llegando los sopacas los señoritos no daban trabajo, pues estos cobraban los destajos a mitad de precio que nosotros” Me dice el Pancho viejo.
