Me prohíbe tanjantemente mi religión (que caprichosas son las cosas de la fe) mezclar temas de mi trabajo con este/vuestro blog que versa sobre aspectos relacionados con la historia de Casas Viejas. Ayer, se celebró el baile de disfraces de la juvetud Pro-excursión primero de bachillerato IES «Casas Viejas» organizado por la Delegación de Juventud del Ayuntamiento de Benalup-Casas Viejas. Hoy tengo muy claro que el evento se merece un
artículo en este blog, porque está más relacionado con la historia de Casas Viejas que con el presente de mis quehaceres. Que el baile de disfraces de ayer tiene una base histórica consolidada lo prueba el hecho, por ejemplo, de que anoche se llenara hasta los topes la carpa de la Alameda, sin que previamente se hubiera puesto un cartel anunciador o se hubiera vendido anticipadamente entrada alguna. Es más, mucha gente se enteró del sarao cuando bajaron a la Alameda a comprobar si había o no fiesta. Ello está relacionado con las raíces creadas por los bailes de disfraces que ininterrumpidamente desde el año 94 hasta el 2007 organizó el IES Casas Viejas. Primero, en el gimnasio del instituto, después en la carpa de la Alameda. Estos bailes de disfraces pronto se convirtieron en uno de los actos más concurridos de estos nuevos carnavales. Y es que lo mismo que no se puede entender el estado actual del pueblo sin la segregación de 1991, tampoco se puede comprenderlo sin la creación del Instituto en 1987. Como tampoco se puede conocer la evolución del instituto sin el papel de las actividades organizadas para recaudar fondos proviajes de estudios. Tengo muchos amigos que recuerdan a menudo como había que irse a Medina o Alcalá o a Cádiz a hacer bachillerato, hasta el punto que estudiar era una excepción y un privilegio. Una de las funciones de la historia debe ser valorar el presente, desde los esfuerzos del pasado. Y como la nostalgia ya no es lo que era
antes, allí estábamos Cobi y yo echando fotos, acordándonos de los buenos ratos pasados en estas fiestas, de los cubatas que tuvimos que pagar para serenar ánimos y esperando a que se diera el milagro de la inexistencia de incidentes (aunque esta vez no nos competieran), prodigio que ocurrió.
artículo sobre la fiesta de ayer, entroncada en un pasado reciente. Y me falta un por. La fiesta del viernes de carnaval de ayer fue posible, la historia reciente continúo su marcha porque el Ayuntamiento hizo un esfuerzo relevante para ello. Y en concreto Katy, la concejala de seguridad, dedicó una parte importante de su tiempo y afan para ello, y Ana Maria García, tuvo la valentía, el ahínco y el buen criterio de lanzarse al ruedo (a lo mejor influyó que ella las vivió en primera persona). El que lleva este blog felicita a ambas, al alcalde y al ayuntamiento en general por hacer posible que esta fiesta de carnaval del viernes siga siendo una realidad o/y por valorar nuestra historia. «Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar».