
Estoy convencido que los barrios y en este caso los centros históricos son como las personas, tienen vida, y, por eso, periodos de florecimiento y de crisis, de nacimiento y de muerte. El nuestro se encuentra en una etapa regresiva. Al respecto opino que es más cuestión biológica, natural, que de decisión política. Pero por eso es tan importante la política… porque se trata de solucionar problemas, de las intervenciones humanas en busca de compatibilizar los intereses de las personas. Es buscarle una solución humana a una cuestión natural. El ejemplo práctico nos lo da Medina. Sólo hay que ir un fin de semana a tomarse una cerveza a la Alameda o a la calle San Juan. Pienso que el equipo de gobierno de Medina está acertando en muchas cosas, pero en esta, no solo ha dado en la clave de como atajar un problema, sino que también están impartiendo clases. Concretizando; hay que apoyar el casco antiguo, fomentando los usos de ocio y de turismo histórico. Creo que hay que llevar a la práctica el proyecto de los paneles explicativos (solicitando la colaboración ya adelantada de los que aportaron la idea, tienen la información y los documentos), volver a poner en la Alameda el monolito del 50 aniversario de los Sucesos, fomentando en ésta no solo su papel como lugar donde acaecieron, sino también como centro de la recuperación de la memoria histórica, e ir estudiando propuestas a medio plazo de adquisición de lugares que fomenten esos usos. Por ejemplo, si se pone en venta alguna casa emblemática del Centro, no sería ninguna locura plantearse que las administraciones públicas estudiasen la posibilidad de adquirirla para un futuro museo donde una parte estuviera dedicada a Mintz, por ejemplo, o una exposición permanente sobre los Sucesos, o para usos culturales, o para sede de la Fundación Casas Viejas (sobre ella va la encuesta mañana)… ¿No es el momento histórico en el que Benalup-Casas Viejas tiene más ascendencia sobre las administraciones provinciales, regionales y nacionales? Es necesario no dejar pasar este tren. Visto con perspectiva histórica, tengo claro que es el presente del casco antiguo, es el momento de plantearse su futuro teniendo en cuenta el pasado. Ya era hora ¿no?
