Una texto de Jacques Maurice clausura el ciclo sobre Nuestro …

Ayer, día 9 de noviembre, se llevó a cabo el viaje por el problema agario en la comarca de la Janda, para el cual hemos realizado el libro que presentamos esta tarde en Vejer a las 8,30 horas. El hecho de la jornada y de la clausura del Seminario Internacional nos parece indiscutiblemente positivo. Ahora bien, hay que empezar pidiendo perdón por que la conferencia de clausura no se desarrolló como la teníamos previsto. En primer lugar, Jacques Maurice, no pudo asistir por graves problemas personales -un día, tendré que hablar de la maldición de Casas Viejas-, y, sobre todo, empezó más tarde de lo previsto y no con toda la gente que debería haber estado. Me explico; Los plazos que teníamos previstos para cada una de las actividades se fueron rompiendo progresivamente. Así, la visita a Medina, ¡qué bueno el desayuno que nos ofreció el Ayuntamiento y que de publicidad se le dieron a sus productos! duró una hora más de lo previsto. La comida en el Casarón, en vez de terminar a las cuatro, lo hizo a las cinco y media. En vez de llegar a esa hora al solar de Seisdedos, lo hicimos a las seis treinta, donde un trabajador del ayuntamiento nos estaba esperarndo para enseñarnos el local recién adquirido (Gracias, por eso, por la casa de la cultura y por el sonido). La merienda prevista para las cinco cuarenta en el hotel Utopía, empezó a las siete menos diez, con lo que decidimos retrasar treinta minutos la conferencia. Soy consciente de que aunque se dijo en la puerta de la biblioteca no todo el mundo se enteró. Luego a las siete y media, optamos por comenzar, aunque no estuviera toda la gente del Seminario, los encantos del hotel Utopía, los tenía atrapados. Cuando algunos llegaron ya se había acabado. Resumo; estupenda la jornada, pero siento enormemente el retraso y la no asistencia de todos los participantes en el Seminario a la conferencia de clausura que tantos esfuerzos nos ha costado. Aunque hay una cosa mucho más trascendente. La casa de la cultura estaba llena y queremos agradecer, en nombre de la asociación Brezo y Castañuela, la asistencia de tanto público, siendo conscientes que en una buena parte de él, había una dosis importante de complicidad y amistad, incluídos nuestros alumnos/as de segundo de bachillerato. Eso es, para nosotros, lo relevante, y, por tanto, lo que le damos importancia. Porque las cosas tienen la importancia que nosotros les damos.
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