Que el tema del patrimonio histórico interesa nos lo demuestra la constante aparición de noticias en la prensa relacionadas con él (este semana no ha tocado nada en Noticias Locales, próximamente seguro que sí) o las cíclicas polémicas en torno a él. Est
os debates no solo se refieren a los Sucesos de Casas Viejas (parecen sinónimos estos Sucesos y la palabra polémica), sino también a otros aspectos como la posibilidad de construir un hotel en el Monasterio el Cuervo o el estado ruinoso y de abandono que se encuentra la Morita. En este orden de cosas, se ha planteado muchas veces la dicotomía de que si en el pueblo no existe nada para presentarlo como atractivo turístico, el famoso qué enseñarle a los potenciales turistas o que no hemos aprovechado hasta ahora los recursos existentes. Yo optó por la segunda alternativa. Y prueba de ello fue el proyecto del que ya he hablado aquí de colocar unos carteles (en soporte metálico, de madera, metacrilato…) al estilo de los que se están colocando en mult
itud de ciudades y pueblos de España, donde se combine una fotografía antigua con un texto explicativo. Por ejemplo, se podía utilizar una vista general del 33 o/y la entrada al pueblo por lo «de polvarea» para explicar el origen del pueblo o su estado a principios de los treinta. O instalar un panel con una fotografía de los muertos de los Sucesos en el parque del Cañuelo, otra en el bar Resbalón, en la Alameda, en la casa de Catalina Sánchez, en la calle Torreta, en la calle San Elías, en la calle Nueva, desde donde se instalaron las ametralladoras… todas ellas con su texto explicativo correspondiente. Pero además de los Sucesos, también podríamos instalar un panel fotográfico en la Iglesia, aludiendo a su construcción, en la plaza del Pijo resaltando la plaza de Abastos o la escuela de Don Manuel Sánchez. Hay otra fotografía preciosa para la entrada al pueblo por la carretera del Castaño o varias en el Tajo sobre las chozas o su estructura urbana de hace muy poco tiempo. Un espacio tamb
ién podrían tener varias casas señoriales del pueblo, chozas que se han convertido en emblemáticas o plazas y calles… pudiendo comparar «in situ» el estado actual con el de hace unos pocos años. Es decir, se trataría de trasladar la idea del libro de «La Tierra» a la calle, trasladarlo del papel a un panel, para que cumpla una doble función; difusión y conocimiento de la historia del pueblo y dinamización y utilización como recurso de nuestro patrimonio histórico. Me parece una buena respuesta a que se le podía enseñar a un potencial turista que haya venido a jugar al golf, a alojarse en el hotel Utopía, a ver las
Cuevas del Tajo de las Figuras o que haya visitado el Monasterio del Cuervo, el parque de los Alcornocales o la Morita. También puede ser un complemento para la ruta del Toro, la gastronómica, de las ventas cercanas o de los restaurantes de lujo existente o del golf o de la monterías. O simplemente puede ser una excusa perfecta para darse una vuelta por Benalup-Casas Viejas, y a partir de ahí, disfrutar del rico patrimonio histórico y natural del que disponemos.
os debates no solo se refieren a los Sucesos de Casas Viejas (parecen sinónimos estos Sucesos y la palabra polémica), sino también a otros aspectos como la posibilidad de construir un hotel en el Monasterio el Cuervo o el estado ruinoso y de abandono que se encuentra la Morita. En este orden de cosas, se ha planteado muchas veces la dicotomía de que si en el pueblo no existe nada para presentarlo como atractivo turístico, el famoso qué enseñarle a los potenciales turistas o que no hemos aprovechado hasta ahora los recursos existentes. Yo optó por la segunda alternativa. Y prueba de ello fue el proyecto del que ya he hablado aquí de colocar unos carteles (en soporte metálico, de madera, metacrilato…) al estilo de los que se están colocando en mult
itud de ciudades y pueblos de España, donde se combine una fotografía antigua con un texto explicativo. Por ejemplo, se podía utilizar una vista general del 33 o/y la entrada al pueblo por lo «de polvarea» para explicar el origen del pueblo o su estado a principios de los treinta. O instalar un panel con una fotografía de los muertos de los Sucesos en el parque del Cañuelo, otra en el bar Resbalón, en la Alameda, en la casa de Catalina Sánchez, en la calle Torreta, en la calle San Elías, en la calle Nueva, desde donde se instalaron las ametralladoras… todas ellas con su texto explicativo correspondiente. Pero además de los Sucesos, también podríamos instalar un panel fotográfico en la Iglesia, aludiendo a su construcción, en la plaza del Pijo resaltando la plaza de Abastos o la escuela de Don Manuel Sánchez. Hay otra fotografía preciosa para la entrada al pueblo por la carretera del Castaño o varias en el Tajo sobre las chozas o su estructura urbana de hace muy poco tiempo. Un espacio tamb
ién podrían tener varias casas señoriales del pueblo, chozas que se han convertido en emblemáticas o plazas y calles… pudiendo comparar «in situ» el estado actual con el de hace unos pocos años. Es decir, se trataría de trasladar la idea del libro de «La Tierra» a la calle, trasladarlo del papel a un panel, para que cumpla una doble función; difusión y conocimiento de la historia del pueblo y dinamización y utilización como recurso de nuestro patrimonio histórico. Me parece una buena respuesta a que se le podía enseñar a un potencial turista que haya venido a jugar al golf, a alojarse en el hotel Utopía, a ver las
Cuevas del Tajo de las Figuras o que haya visitado el Monasterio del Cuervo, el parque de los Alcornocales o la Morita. También puede ser un complemento para la ruta del Toro, la gastronómica, de las ventas cercanas o de los restaurantes de lujo existente o del golf o de la monterías. O simplemente puede ser una excusa perfecta para darse una vuelta por Benalup-Casas Viejas, y a partir de ahí, disfrutar del rico patrimonio histórico y natural del que disponemos. A la izquierda he colocado una presentación con fotos que podían servir para los paneles. Tengo muchas más y con el tamaño y la resolución adecuada.
