El profesor Miguel Villanueva en su libro sobre el Carnaval de Cádiz durante la Segunda República llega a la conclusión que pese a que estamos en la época donde más libremente se ha expresado el carnaval, también hubo censura. Habla Villanueva del anticlericalismo militante de la mayoría de los comparsistas, de innumerables letras con tendencia comunista o anarquista, pero también hay fotos que demuestran la existencia de marcas que dan cuenta de la prohibición sobre repertorios que no se permitían. Del carnaval benalupense de la época republicana sabemos muy poco, suenan los nombres de “El Pito” o “El Tirilla y de los más viejos de la murga de los Llorones de 1966. Si durante la segunda república se alcanzaron grandes cotas de libertad para el carnaval, durante la guerra civil y el franquismo, sobre todo su primera etapa, se llegó a las cotas más bajas. El 3 de febrero de 1937, una semana antes del miércoles de Ceniza, el General Francisco Franco ordenó la suspensión del carnaval. El texto lo recoge Alberto Ramos en su libro El carnaval secuestrado “En atención a las circunstancias excepcionales por las que atraviesa el país, momentos que aconsejan un retraimiento en la exteriorización de las alegrías internas, que se compaginan mal con la vida de sacrificios que debemos llevar, atentos solamente a que nada falte a nuestros hermanos que velando por el honor y la salvación de España luchan en el frente con tanto heroísmo como abnegación y entusiasmo, este Gobierno General, ha resuelto suspender en absoluto las fiestas de Carnaval. Y a estos efectos encarezco a V.E. tome las disposiciones oportunas para su más exacto cumplimiento, evitando pueda celebrarse ninguna clase de estas fiestas en días tan señalados en los que nuestro pensamiento debe estar de corazón al lado de los que sufren los rigores de la guerra y de los que ofrendan su vida en defensa de nuestra santa causa de redención” El gobernador civil, Manuel Mora Figueroa, dirigió el siguiente telegrama a todos los municipios gaditanos: “Por Orden Ministerial esta fecha se mantiene prohibición fiesta de carnaval. Sirvase V.E. dar cumplimiento a esta orden, prohibiendo no solo actos en vía pública, sino también fiesta, sociedad de empresa que acostumbran celebrarse con ocasión Carnaval. Lo que traslado a su V. E. para su conocimiento y más exacto cumplimiento”. Julio Caro Baroja uno de los mejores antropólogos españoles de toda nuestra historia llegó a escribir:»El carnaval ha muerto«, las causas para él, había que buscarla en la secularización de la sociedad, no en la prohibición del gobierno. Pero, en Cádiz tenía tanta vida que no pudieron con él. Durante la década de los cuarenta hubo ciertos escarceos, para en 1950 el carnaval se disfrazó de fiestas típicas. El primer año que hubo carnaval en Benalup, después de que lo prohibieran, fue en el año 1958, año en que José Marín, conocido por Joselito el de la huerta, fue el primero que promovió el carnaval saliendo con una chirigota llamada PARA LUCHAR, LUCHAR, PARA VENCER, VENCER
