Hay nombres de calles que no cuajan. A la calle de La Independencia le va a costar imponerse sobre su denominación tradicional como Calle Medina. La plaza del Pijo o el Cañuelo son nombres que han podido con su nombre oficial: Don Manuel Sánchez. Pero, ¿quién fue este hombre?. Don Manuel Sánchez y Sánchez fue maestro de Benalup desde 1924, en la escuela nacional, donde hoy sirve copas el Xino. Don Manuel tenía fama de republicano y era un elemento central en el pueblo. Así se confirma cuando nos enteramos que los anarquistas se interesaban por la marcha de la huelga general a través de su radio, o que la guardia de asalto le pide una bandera republicana para poner en el sindicato, después de arrancar la roja y negra anarquista, (previamente habían destrozado el sindicato y se habian comido el chorizo y el jamón de la tienda de Cristobita).
Era copropietario de la fábrica de harina, fábrica que se le destinó varios miembros de la guardia de asalto para que la defendieran de posibles ataques. En el juicio a los campesinos de junio del 34 fue llamado como testigo; «Dice que el día de autos se levantó a las once de la mañana, y que por consiguiente no oyó el tiroteo que hubo entre los revoltosos y los defensores del cuartel de la Guardia Civil. Añade que al salir a la calle observó algún retraimiento en los vecinos, pues solo encontró a dos o tres personas. El declarante es dueño de una fábrica de electricidad y de harina de Casas Viejas, cuya fábrica no dejó de funcionar el día de autos. Agrega que… ha podido observar que sus convecinos, aunque en su mayor parte son gente inculta, se trata de personas de buenos sentimientos y excelente conducta, que vivien miserablemente por falta de medios. … dice el testigo que el día de autos no vio a Sebastián Pavón, pero que lo veía diariamente y que se trata de una persona de excelente conducta, cliente del declarante, que en todo momento cumplió con puntualidad todos sus compromisos de compra.» Declaró también que había destinado una mensualidad de su sueldo como maestro nacional para los hijos de las vícitimas de los Sucesos. En el libro de Mintz Los anarquistas de Casas Viejas Juan Pinto dice sobre el maestro: «Manuel Sánchez era el maestro de escuela y apoyaba a la República. Le estaban buscando para dispararle… El cura de Medina era su padrino. Era quien lo salvó. Juan Pérez-Blanco era de la derecha, pero era amigo suyo. El y el cura lo salvaron. El sacerdote intervino y lo envió al ejército. Después de la guerra, cuando apareció, permaneció unido al cura. Asistió a misa mucho más que antes, y después de ella, solia ir a su casa«.
Estos datos que en un principio crearon cierto escepticismo en el pueblo cuando fueron conocidos han sido corroborados por el libro de José Pettenghi La escuela derrotada, donde aparece el expediente de depuración del maestro D. Manuel Sánchez. Después se reincorporaría a la docencia, ejerciendo como tal hasta su muerte.
Las tres fotografías corresponde a la etapa republicana. Totalmente distintas a las del próximo artículo, correspondiente al periodo franquista.
