La fotografía es del Diario de Cádiz y la viñeta es de Forges.
Este año, por caprichos del calendario, han coincidido el 20 de marzo, día de la consecución de la Segregación con la Semana Santa. El Ayuntamiento ha decidido, con buen criterio desde mi punto de vista, postergar la celebración de la Independencia a la semana siguiente, así que celebramos la primavera política el 28 de marzo. Hay quien ha propuesto que el día de la fiesta local se pasará al lunes 31 de marzo para combatir los efectos de ese fin de semana de locura festiva en que se ha convertido la Vaquilla, pero eso son otros López. Es decir, que damos pruebas de nuestra madurez como sociedad cuando resolvemos sin ningún problema y de forma nada traumática coincidencias como esta entre la Semana Santa y la Semana Grande de la Vaquilla o la celebracion del maratón de fútbol sala en julio con diversos ritos religiosos. Es curioso que eventos como el del maratón, la fiesta de la vaquilla o el camping del Celemín hayan conseguido tan fuerza dentro de nuestras festividades locales, cuando ninguna tiene más de treienta años de antiguedad. Sin duda, la explicacion tiene que ver con nuestra historia. Somos un pueblo de origen y tradición jornalera, que se formó a partir del siglo XIX. Somos un pueblo joven que nos encontramos en pleno proceso de formación, que estamos haciendo historia en este tiempo presente. Estuvimos mucho tiempo bajo la tutela de Medina y solo desde 1991 somos independientes. Como todos, estamos hechos de tiempo. Pero al contrario que otros pueblos, nuestra primavera es muy reciente. Esta es una de nuestra características, por ello, por estar viviendo un momento tan trascendente, habría que hacerlo con la participación de todos.

Utilizas mucho lo de «ritos religiosos». Considero mucho más adecuado y cercano a la verdad utilzar la exprsión «actos religiosos»