Ayer, como todos los días de exposición, disfrute mucho de la charla con las personas que acudieron a verla. No vino tanta gente en las horas centrales como otros años, a nosotros también nos afectó la coincidencia de acontecimientos de este año, pero luego fue compensada a lo largo del día (abrimos hoy y mañana de 11 a 1). Juan Pérez Silva volvió a hablarme de ese oscuro objeto del deseo que se ha convertido la foto de Seisdedos y el hijo de Francisco Vargas Casas nos contó muchas anécdotas y acontecimientos del Benalup del tardo franquismo. Francisco Vargas, «el Tuerto Manguita», participó en los Sucesos en 1933 siendo encarcelado por ello. Después participa en la guerra civil en el bando republicano, volviendo a ser encarcelado de nuevo.
Una vez que sale de la cárcel, durante la postguerra, la represión política a la gente de izquierda (fue varias veces acusado de extorsión a las familias pudientes del pueblo) y la penuria económica le hacen emigrar, en este caso a Villafranca del Guadalquivir. Es el resumen de la parte perdedora de la generación de finales del XIX y principios del XX, cárcel por los Sucesos, cárcel por la guerra civil, represión en la posguerra y emigración a finales de los cincuenta y principio de los sesenta. El modelo se repite con mucha frecuencia. Ayer vino su hijo, su nieta y algunos familiares más. Nos contó muchas cosas, entre otras, al comentarle el gentío y la agarabía que se producirá hoy en la Vaquilla nos habló de los recuerdos que tenía del «jaleo tan grande» que formaron un tal Feliciano (¿Rodríguez?), un maestro (Angelín) y un miembro de los Vela (Pepe Fernández). Según
parece ellos sacaron un panfleto a favor de la Independencia de Benalup -a mediados de los cincuenta-. Intervinieron las fuerzas del orden público y estuvieron a punto de ir a la cárcel. Las buenas relaciones de la familia de alguno de ellos los salvaron. Esta mañana me ha dado por pensar que la masa que hoy va a divertirse (y a muchas más cosas en la Vaquilla) no sabe nada de la preocupaciones, el esfuerzo, las miserias, las irritaciones a su familia, los obtáculos, las dificultades de varias generaciones que dieron lugar a la consecución de la Segregación, que a su vez generó el estress y la ganancia económica de los comerciantes benalupenses, el bullicio, el buen rollo y las peleas, el acohol y otras drogas y el reencuentro con los amigos, el agüita amarilla y la repercusión mediática de nuestro pueblo , la primavera y la sangre que se altera que coinciden en el día de hoy. Esta mañana, pensando en estas cosas que nos esperan, se me ha venido a la cabeza el doble concepto de espectáculo del que hablaba Rua en su conferencia a los alumnos del IES. El espectáculo en el que tú eres un elemento pasivo, el «panem et circum» de los romanos, que te alinea, te embrutece, te vincula y te adscribe. Y el espectáculo en el que tú eres un miembro activo, que te hace crear, participar, opinar, criticar y pensar, aunque estorbes. Se me han ocurrido, entonces, tres cosas;
salustiano.gutierrez@gmail.com. 