Seguro que habéis visto alguna vez a grupos de chicos y chicas con la cabeza rapada, vestidos con túnicas naranjas, con cascabeles corriendo en grupos y repitiendo sin cesar Hare Chrsna, Hare Chrsna. He buscado hoy algo sobre este grupo denominado los Veda. Explican sus cánticos como una forma de invocar a Dios y purificarse. Algunas voces más críticas argumentan que se trata de una secta que borra el pensamiento y el libre albedrio de la gente y sus miembros repiten sin cesar Hare Chrsna para no pensar, para no discurrir, para huir de la realidad, solo Hare Chrsna.
Esta tarde presentamos el libro de Mintz en la Casa de la Cultura. Los que nos conocéis sabéis que hemos hecho todo lo posible y humano por darle la máxima difusión posible. No sé si va a acudir bastante gente a la presentación, si el libro se va a vender bien y va a cubrir gastos, o si va a ser el triunfo de los fantasmas. Ayer salió todo mal. Se me ha perdido el dvd de Fran para la presentación, la estructura para la exposición en la peña del Barcelona no aguantó el transporte y algunos de los que iban a participar en el acto de Cádiz se han borrado. Lo que está muy claro es que me parezco a los Veda en la cabeza (voy a visitar a Pancho, el sucesor de los Laritas) y en lo atacado que estoy. No es cuestión de ir a la presentación con una túnica naranja, pero si cuando me toque hablar solo escuchan de mi boca los vocablos Hare Chrsna, Hare Chrsna, que no se extrañe nadie. Ya me dijo un amigo que las fotos me iban a volver «pajarero». Hare Chrsna, Hare Chrsna, Hare Chrsna.
