Un día después del día que daban antiguamente la paga extra y que para mí antes significaba un día de fiesta y ahora, un día aciago y la celebración de una vuelta atras en la historia, celebro yo mi cumpleaños. Un día después del 18 de julio cumple este vuestro blog 30.000 visitas. Y al igual que ya no le doy ninguna importancia a los cumpleaños, tampoco a los cumplevisitas, pero me sirven de excusa para reflexionar sobre este-vuestro blog. Los que hemos tomado la decisión de tenerlo, sabemos que como la mayoría de las posesiones te quitan más que te dan, te crean una dependencia y una responsabilidad hacía ellas que te producen, al menos, pesadumbre. Pero al igual que en el chiste de Wody Allen en Any Hall que no podían llevar al manicomio al hermano que se creía una gallina, pues necesitaban los huevos, necesitamos las cosas. Además de esta preocupación o dependencia que te crea, como aspecto negativo de este/vuestro blog coloco la incapacidad de crear una participación aceptable del público al que va dirigido, como parte activa (no como pasiva, que es otra cosa), que es lo que caracteriza a un blog. En el lado positivo, están los comentarios en la calle y a mi correo (hay algunos escalofriantes, de verdad), la aportación a la sociedad civil del pueblo, la ayuda que me ha proporcionado tanto en desahogo, protección y difusión en momentos buenos, malos y necesarios, y, sobre todo, lo mejor, sin duda, es lo
que este blog me ha posibilitado aprender. Hay otros blogs que tienen como objetivo enseñar, este hace que me interese y aprenda sobre muchas cosas que antes no tenía ni zorra idea. Para mí los años los marcan los cursos escolares no los años naturales y este blog nació, entre otras cosas, para promocionar y extender el libro de Mintz, Las coplas de carnaval… el 31 de julio lo presentamos en Trebujena, termina una fase, el 2 ó 3 de agosto me voy de vacaciones y cierro el blog. Espero, como Machado en «a un olmo seco», en Septiembre seguir teniendo ganar de aprender.

Felicidades …que nos veamos muchos años