Parece ser que el 8 de abril de 1977 un grupito de amigos benalupenses que estudiaban en Cádiz, pero que estaban de vacaciones en el pueblo por Semana Santa canalizaron sus inquietudes y sus perpectivas en esta famosa pintada: Casas Viejas independiente ya. Aunque el topónimo Casas Viejas había desaparecido de los documentos escritos oficiales, muchos benalupenses casasviejeños lo seguían utilizando en sus charlas cotidianas. El deseo de independencia con respecto a Medina está documento hasta en el siglo XIX. Pero utilizar una pared para hacer una pintada en la que apareciera por escrito las tres palabras Casas Viejas, independiente y ya era una novedad que estaba relacionada con las nuevas cosas que estaban pasando. El acceso de las clases medias y bajas a la universidad, la llegada de la democracia y la necesidad de
expresar sentimientos largo tiempo encerrados. La autoría de las juventudes libertarias no dejaba de ser un mero espejismo revolucionario propio de aquellos tiempos. Pero aquella pintada de ese grupo de amigos que muchos estudiaban en Cádiz gracias
al Seminario, reflejaba nuevos tiempos. En esos nuevos tiempos, en esa tendencia y en esa atmósfera aparece la organización del futbol sala en Benalup. Al socaire de las pintadas, Fernandín va a inscribir a su equipo y le dice a Juan Moncayo que quiere llamarlo «Casas Viejas Independiente, ya», como la pintada. El bueno de Juan lo convece de que retire el «ya». El Casas Viejas
Independiente es, en la actualidad, el equipo con más solera y prestigio del marathón y la liga de fútbol sala. Fernandín, como Paco de la Cueva, es el prototipo de benalupense que se apunta a un bombardeo. Había coordinado y participado muy activamente en el equipo de fútbol (llegó a probar con el Xerez industrial, un día lo cuento), era de los carnavaleros de pro y liderando a un grupo de amigos se dispuso a apuntarse al Marathón. De hecho el Casas Viejas Indepediente es la comparsa los Segaores metida a jugar a fútbol sala. Aquella comparsa que cantaba coplas como la que le dio el nombre a la plaza el Pijo «porque la cuquita que tenía el niño estaba creciendo» o «si al entrar en la Alameda sembraron tunas…» o, sobre todo, el estribillo «El nombre de Casas Viejas no se debe explotar, nosotros lo que queremos es la independencia ya«, que engarsaba con el nombre del equipo. Aquel
primer Casas Viejas Independiente, que no le habían dejado poner el ya, estaba formado además por su cuñado Cazorla y sus amigos Juan Pilar, Diego la Mula, Gabriel, Antonio Balilla, Paco Redondo, Perico Cerrillo, Coca, Simón y alguno más que Paco el de la Cueva no se acordaba cuando escribió su artículo en el Punterazo del 25 aniversario). El Casas Viejas Independiente se fue nutriendo de los mejores jugadores del pueblo, pues se instaló la costumbre que después de jugar en el equipo del fútbol del
Benalup se pasara a ese Casas Viejas Independiente. Otra característica de este equipo son las relaciones de amistad etre ellos, relaciones que se extienden al ámbito familiar. Es decir, no sol son amigos los jugadores entre sí, sino también la familia de ellos. Con el tiempo este equipo no solo es el que más título ha conseguido, sino que también es el más representativo del evento, además de aparecer otros equipos con el mismo nombre en juveniles o veteranos. Hoy en día el nombre de Casas Viejas da solera y
prestigio, de hecho muchas empresas lo han tomado, pero hace 30 años, ni la Alameda es lo que es hoy, ni Casas Viejas tiene las misma connotaciones, ni la independencia política era un sueño, ni Benalup era lo que hoy es. Punto.
