Me ha sorprendido gratamente que la Liga Local de Fútbol Sala haya otorgado el premio al mejor gesto deportivo a la parroquia de Benalup «por su colaboración». Así, como me parece muy sugerente y apropiada la foto de entrega de la placa en donde aparece Katy Candón y Andrés Mota. Donde este año han estado colocadas «el gruesso» de las gradas, en la pared blanca anexa a la Iglesia, propiedad de la familia Vela-Fernández había antiguamente una cruz. De hecho, publico varias fotos de Mintz donde aparece la citada cruz.
Esta cruz fue colocada ahí en tiempos de Franco en conmemoración a los caídos en la guerra civil, solo los del bando nacional, para eso «habían ganado una guerra». Hoy descansa en los almacenes de la parroquia, según me han contando. Cruces como esta se colocaron en la mayoría de los pueblos de España en las paredes de las iglesias. El régimen franquista se apropió de la simbología cristiana al ser la defensa del catolicismo una de las principales justificaciones de la Guerra Civil (calificada de Cruzada por el clero) y de la propia legitimidad de Franco, ya que el catolicismo, junto con el anticomunismo se convirtieron en los dos principios ideológicos que le salvaron del inicial ostracismo internacional.
«El Caudillo entraba en las iglesias bajo palio en actos solemnes, reclamó el brazo incorrupto de Santa Teresa de Jesús para su dormitorio conyugal. Se realizó un amplio programa de reconstrucciones de edificios religiosos, y de construcciones de nueva planta. Uno de los actos simbólicos más visuales de toda la Guerra había sido el trazo de una cruz en la arena de la playa de Vinaroz, el 15 de abril de 1938, el momento en que se partía en dos la zona republicana».
Esta cruz fue colocada ahí en tiempos de Franco en conmemoración a los caídos en la guerra civil, solo los del bando nacional, para eso «habían ganado una guerra». Hoy descansa en los almacenes de la parroquia, según me han contando. Cruces como esta se colocaron en la mayoría de los pueblos de España en las paredes de las iglesias. El régimen franquista se apropió de la simbología cristiana al ser la defensa del catolicismo una de las principales justificaciones de la Guerra Civil (calificada de Cruzada por el clero) y de la propia legitimidad de Franco, ya que el catolicismo, junto con el anticomunismo se convirtieron en los dos principios ideológicos que le salvaron del inicial ostracismo internacional.
«El Caudillo entraba en las iglesias bajo palio en actos solemnes, reclamó el brazo incorrupto de Santa Teresa de Jesús para su dormitorio conyugal. Se realizó un amplio programa de reconstrucciones de edificios religiosos, y de construcciones de nueva planta. Uno de los actos simbólicos más visuales de toda la Guerra había sido el trazo de una cruz en la arena de la playa de Vinaroz, el 15 de abril de 1938, el momento en que se partía en dos la zona republicana».

