El otoño no es la estación más lluviosa de esta zona, pero si cuando cae mayor cantidad de agua en un solo día. Un amigo mío dice que en el Insti vamos a tener que coger una barca para ir de una clase a otra. Anoche dijo la primera de TVE que el embalse del Celemín era el lugar de España donde más había llovido. El blog de Vicente Peña recoge las consecuencias que estas lluvias han traído para el puente de las lagunetas. Procede darle una solución a la preocupación creada por la inutilización del puente a mucha gente.El Diario de Cádiz también se hace eco. Al estar en una zona donde en Otoño las borrascas del Oeste se combinan con la disposición del relieve o las bolsas de aire frío de los jet Stream contrastan con el aire cálido de todo el verano… la presencia de grandes precipitaciones en un sólo día es un hecho muy frecuente. Francisco Martínez Delgado en su Historia de la Ciudad de Medina Sidonia habla de un finales de otoño de 1796 donde las inundaciones fueron monumentales.«A fines de Noviembre y todo el mes de Diciembre de 1796 llovió tan copiosamente por espacio de cuarenta días seguidos, que formándose como un mar en las llanuras de Barbate confinantes con Vejer, salió del rio de esta villa una barca gran
de, que navegando con el auxilio de remos más de una legua por medio de las vegas sembradas el año anterior de trigo y cebada, llegó hasta el cortijo de la Mediana del término de esta ciudad, donde tomó unos hombre y efectos que se hallaban aislados en un cerrillo cercano, y recibidos á su bordo, volvió por el nuevo golfo al puerto, de donde habia salido. Suceso extraño y único en este país. No se habia visto jamás amarrar barcos en la Mediana,ni aun se habia pensado que esto pudiera acontecer».Otro ejemplo de estas grandes inundaciones las vemos en los relatos hagiográficos de Eduardo de Guzmán en la Tierra sobre «Seisdedos»: «el río inunda la vega, cuando las cortijadas de la otra orilla quedan aisladas, cuando allá lejos comienzan a faltar los víveres y la crecida puede matar de hambre a los que en los cortijos están, es siempre “Seisdedos” el primero en tomar una lancha, en lanzarse audazmente atravesar la corriente para llevar alimentos y entusiasmo a los que de ellos carecen. En la empresa arriesga la vida, pero a la vida no le concede “Seisdedos” la menor importancia cuando se trata de salvar la de los semejantes… No a muchos años que enfermara la mujer de un vaquero de Majaverde. Enfermedad contagiosa. El médico –Don Federico Ortizprohibió que nadie le viera. Peligro de muerte. El mismo marido de la enferma marcho de su lado. Sólo Seisdedos quedó allí. Cuidándola, asistiéndola, tratando de arrancarla de la muerte. Pero todo fue inútil. La mujer murió. Entonces Seisdedos hizo una parihuelas con unas ramas de acebuche entrecruzadas; cargó con el cadáver
y lo llevó al pueblo. Ya había encargado una caja. En ella la metió. Y luego él sólo – nadie se atrevía a acercarse- la enterró en el cementerio de la aldea…»Era el caldo de cultivo sobre el que en la estación de lluvias (de otoño a primavera) se produjera la famosa Laguna de la Janda. En los años sesenta los tres pantanos (Celemín, Barbate y Almodovar), el tunel y distintas actuaciones de drenaje hicieron parecer que desaparecía el mayor humedal interior de Europa y el problema agrario que ni los intentos anarquistas (proclamación del comunismo libertario en el 33, por ejemplo) y socialistas (Comunidad de campesinos de Malcocinado, también por ejemplo) habían conseguido solucionar. Días como el de ayer, en los que llueve tanto, me planteo si es posible que el hombre no consiga nunca dominar la naturaleza, y, por tanto, destruirla completamente.Las dos primeras fotos son de Vicente Peña, la tercera del libro la Tierra
