Despistados y soñolientos
con cierto aire de Menhir,
andan arrastrando sus esqueletos
por las entrañas del Chorí.
Aunque andaluces de fin de siglo
universales, quiero decir,
no sé qué tienen de rabinos
cuando los miro de perfil.
Amigos de causas perdidas
necesitan la cultura para vivir
se meten en mil charcos
y hacen del compromiso su pedigrí.
Tienen foto en plaza,
cual sendos maniquís,
sonríen y presumen
posando con Joaquín.
Parece que nacieron para crear
para imaginar, inventar y concebir
para engendrar, diseñar y establecer
para salir y resistir.
Tirando a zurdos en sus ideas
por donde escoran Friedman y Bakunín
dicen que abajo las banderas
y arriba la lluvia de abril.
La libertad es su universo
aunque pretenden ser feliz.
Y aún hay quien dice que están cuerdos.
Pongamos que hablo de dos capullitos de alelí.
Han llegado muchísimas más fotos de Mintz. Muchas joyas y alguna sorpresa. Como esta de dos amigos míos. Cubata para el primero que acierte.

buenas;
yo te acierto de donde viene esa canción. Con eso que tengo, para una cerveza no?.
Sito
venga ya sito, que sabrás tu de esa canción si nunca has escuchado a Raphael, tu sigues con la «nana de la cebolla». Por cierto, ¿no te suenan los dos tipos de la foto?.
pues no. El de la izquierda se parece mucho a el hijo de mi primo Cisco, Iván se llama el zagalito.
Además Chori, yo he dado tres años de conservatorio en Cantarranas, teniendo de maestro el recién investido Vinoris Cuasa don Rubio berenjena.
Sito