
Benalup-Casas Viejas se encuentra en una posición geográfica envidiable. Al sur del sur, es el centro de la provincia de Cádiz y de la comarca de la Janda. Aunque todavía no se ha explotado esa situación geoestratégica, se espera, al igual que el patrimonio, sea un recurso a explotar a medio plazo. Se trata de un pantano natural que tenemos y que podremos explotar cuando sea necesario y las circunstancias así lo aconsejen. Esperemos que como le paso a La Laguna no nos lo desequen. Benalup-Casas Viejas se sitúa aproximadamente a 20 kilómetros de núcleos medianos de población (Vejer, Medina y Alcalá) y a unos 60 de núcleos grandes como Cádiz, Algeciras y Jerez. En el sistema de ciudades de la provincia se encontraría en un tercer nivel (el primero lo constituiría Cádiz, Jérez y Algeciras y el segundo Vejer, Barbate, Medina). Históricamente ha mantenido una posición de frontera, tanto en la Edad Media , como hasta finales del siglo XX. Ello, junto a los problemas sociales que generaba el modelo de latifundio clásico, extensivo y poco generador de riqueza tuvo como consecuencia que en determinadas épocas frecuentaran estas zonas figuras como los contrabandistas o los bandoleros, expresiones primarias del descontento social, de las acciones contrarias al poder establecido y de las necesidades básicas que generaba la situación económica. En “El Mundo de Juan Lobón” se retrata como en la década de los cuarenta y los cincuenta del siglo XX en esta zona menudeaban los furtivos, los maquis y los contrabandistas. Hemos hablado algunas veces que los Sucesos de Casas Viejas no se entienden si no lo relacionamos con la inexistencia de un poder político fuerte en la zona, su marginalidad de la centralidad, su carácter periférico. Ya hemos visto como en la Guerra de la Independencia en el sitio de Casas Viejas se estableció un campamento francés y en los alrededores (Cermeño, Boca de la puercas… puestos de guerrilleros). A finales del siglo XIX también frecuentan la zona bandoleros y contrabandistas. En la revista Iberia el 10-6-1871, en pleno Sexenio Revolucionario, podemos leer: “El 30 del pasado, el jefe del sitio de Casas Viejas, don José García del Valle, aprehendió una remisa de contrabando consistente en 288 arrobas de tabaco, conducidas por veinte caballerías, cuyos dueños, que también fueron presos, se disponían ya á encaminarlo al interior. Entre los presos parece que se encuentra el tan nombrado contrabandista Capitán Luis Moya”. En el mismo periódico, pero el 31-7-1882, ya en la Restauración Borbónica leemos: “La Guardia civil de la provincia de Cádiz, a mando del alférez jefe del puesto de Vejer, en unión de la fuerza de Casas Viejas y Conil consiguió, después de inauditos esfuerzos y veinticuatro horas de persecución, la captura de dos criminales, uno desertor del presidio de Ceuta, los cuales, después de haber robado dos caballos a los señores Castrillón y Shelly, propietarios de Vejer, pegaron fuego a tres chozas y pasto de monte, por no haberles entregado el Sr Castrillón 5.000 duros en oro que le exigían” .
El mapa es de 1743
