El protagonista de hoy es un mulo rojo. Las personas nos vestimos dependiendo de lo que vayamos a hacer. No nos ponemos la misma ropa si vamos a bañarnos, a una reunión secreta, a una boda o a coger espárragos. Nuestro mulo va vestido para transportar carga. La parte más importante de ese vestido es el aparejo.

El aparejo tiene como finalidad protegerlo de los posibles roces que la carga le pueda ocasionar. No se ve el manticho, pero es la primera pieza que se coloca y sirve para que el mulo empape el sudor. Luego va el albardón, que es la parte del aparejo que más resalta en la fotografía. Está relleno de paja y su misión es que la carga no se clave en los lomos del animal. Por encima la jalma, que es como un albardón, pero más pequeño, también tiene la función de almohadilla y después el cabezal o manto alargado. También podemos ver en la fotografía la cincha, una correa de tela que, pasando por el lomo, recorre toda la barriga del animal. Nos faltan dos elementos, las cantareras de madera que servirán para depositar la carga y la jaquima, pieza imprescindible para conducirlo y amarrarlo. Me dicen que como la foto está hecha en Boyar, territorio Lomas, como tantas otras cosas por estos lares, en 1983 y que se trata del mulo de un “aguaor” posiblemente fuera el del “arrendajo” o el de “Pindajo”. He mirado y requetemirado la foto a ver si la estrujo y le saco algo para este fotoblog. Además del jarrillo de lata, que como su frase hecha dice servía para todo, y me confirma que trata de un mulo de un “aguaor”, se me ocurren solo dos cosas; hoy estoy un poco mulo. Por un lado, lo que pensaría el pobre animal de un americano que le va a hacer una fotografía. Aunque como son tan fieles y mulos, estos animales piensan poco y esa primera ocurrencia es una falacia. Segundo que pensarían los corcheros de un tío que ni sabía hablar bien el español y que se dedicaba a echarle fotos a mulos. Ellos estaban acostumbrados, y por tanto veían bien, hacer una fotografía en un bautizo, boda o en las fiestas, pero a un mulo…capricho de rico o de loco. Para Mintz el mulo era un elemento central en un mundo donde la energía mecánica todavía no había cogido su sitio, donde la rueda todavía no se había impuesto totalmente. Me imagino yo, no me hagan mucho caso, que para el americano el mulo sería un símbolo de una época que estaba tocando su fin, y por tanto, era más importante que un bautizo o una boda o una procesión. Pero volvamos al protagonista. ¿Quién le iba a decir al mulo que su foto iba a ir a la universidad de Indiana, luego iba a viajar de vuelta para España, y, yo lo iba a poner en un blog?. Pero todo esto a los mulos se la refanfinfla, por tanto, sigue siendo una falacia. A los mulos estas cosas y similares no les interesan.

Las dos fotos son de Mintz, la del cubo es un truquito que he visto en el blog del mejor blogsero de la Janda y parte del extranjero

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