Al contrario que con las personas, en el caso de los pueblos no podemos establecer la fecha exacta de nacimiento, pues se trata de un complejo proceso imposible de delimitar en una sola fecha. Ello se hace más patente en el caso de Benalup-Casas Viejas. Tanto en la Prehistoria como en la Historia Antigua, Media y Moderna la presencia del hombre ha dejado una profunda huella, secuela que será más importante y trascendente cuando se estudien y se pongan en valor los restos arqueológicos existentes. Pero para estudiar el origen del pueblo tal y como entendemos en la actualidad hay que remontarse al siglo XIX, eso sí, con el precedente del sitio de Casas Viejas y de la dehesa de las huertas, desde el siglo XVI. Será por tanto en este siglo XIX al hilo del problema agrario y las diferentes alternativas que se ponen en práctica para resolverlo cuando se va creando progresivamente una población estable en torno al sitio de Casas Viejas. Con la sección que hoy comienza me propongo a dar a conocer la formación de este pueblo en este convulso siglo XIX. Este tema ya lo ha estudiado Antonio Luís Rodríguez Cabañas en su magnífico libro sobre nuestro pueblo, yo pretendo basándome en lo ya escrito y en lo que he encontrado en el archivo de Medina ir ampliando esferas de conocimiento e ir descubriendo nuevas capas. Parto de la premisa que el pueblo se creó en torno al problema agrario y con dos grandes disputas como fondo. Por una parte, la lucha entre las concepciones progresistas que pretendían desarrollar la zona en base a la explotación agraria de las pequeñas y medianas propiedades contra otros planteamientos más conservadores que defendían los intereses ganaderos y de las grandes explotaciones. Por otra y ligada a la anterior, de carácter más político, la pelea desigual entre una pequeña población que quiere desarrollarse libremente y la oposición de otra que considera que su crecimiento perjudica sus intereses. En ese contexto se van juntando personas procedentes unas de Medina, otras de la Sierra, fundamentalmente, que tienen su base económica en el trabajo de las nuevas tierras surgidas de la desamortización. Se trata de una compleja mezcla de trabajadores, temporeros y fijos, vecinos (de Medina) y forasteros, jornaleros y pequeños campesinos que trabajan a veces en la agricultura comercial y otras en la de subsistencia. Luego progresivamente se les van uniendo otros oficios tradicionales como los arrieros, barberos, carboneros, comerciantes, zapateros, talabarteros… En la actualidad, la actividad agraria ha pasado a un tercer nivel y somos independientes desde el 20 de marzo de 1991, además el desarrollo actual de ambos pueblos ha demostrado la falsedad de las anteriores premisas, pero, aunque resulte tópico, es necesario saber de donde venimos, si queremos tener claro quienes somos y adonde vamos.
La fotografía la he encontrado en Internet. Desconozco su autor y demás datos.
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