Hay dos elementos de una gran importancia en el inicial emplazamiento del pueblo. El agua y la existencia de abundantes vías pecuarias. El pueblo se sitúa en torno a un nudo de cañadas, coladas, padrones, ejidos, etc. los cuales se utilizan para construir viviendas, la mayoría de las veces chozas. El caso que nos ocupa se trata de un descansadero del ganado situado en el denominado Tajo de la Sima. En los años sesenta estaba habitada por Juan Castillo (Juan Bullas) y Petronila Moreno. Juan construyó las chozas y el muro de alrededor, luego vendió la choza a Cobelo. Es la situación que retrata la fotografía. Tras volver de Alemania, emigró a Torrent con sus 11 hijos, en la furgoneta de Juan Pedro. Este lugar ha pasado por diversos usos, desde cantera hasta merendero, pasando por basurero del pueblo o escenario para la película de Casas Viejas. A finales de los ochenta el AMA (Agencia de Medio Ambiente) selló el basurero y lo convirtió en una especie de mirador, creando varios bancales. A principio de los noventa, el concejal José Luís Pérez Ruíz pretendía reproducir las chozas de los Sucesos en este paraje dentro del programa Benalup 2000, iniciativa que fue objeto de una ardua polémica externa. También pretendía reproducir en las paredes del Tajo las pinturas rupestres del Tajo de las Figuras. Ambos proyectos no llegaron a ser una realidad. Lo que sí consiguió fue instalar una venta restaurante en este área recreativa. Dentro del programa Andalucía Jovén se solicitó y se llevó a cabo la realización de las obras necesarias para la construcción de este local. El programa consistía en que el adjudicatario que iba a realizar la obra debía sufragar los materiales necesarios y la Junta de Andalucía le subvencionaba con una cantidad económica equivalente a los sueldos de seis meses, tiempo que se estimaba necesario para la construcción de la obra. Oñi y su familia explotaron con bastante éxito de público esta venta restaurante, hasta que se les acabó la concesión. En la actualidad se encuentran en proceso de restauración para volver a ser explotado como restaurante y zona de ocio por otras familias, aprovechando el mágnifico mirardor que se creó en los noventa. Esta obra quedó como ejemplo de proyecto práctico y efectivo que genera riqueza y trabajo, al contrario que otros muchos de este tipo.

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