A la mayoría de los que nos gusta la historia, creemos tan interesantes las causas de los procesos, como los hechos en sí. Es demasiado pronto para establecer las razones por las cuales la segregación de Benalup-Casas Viejas concluyó en el bando benalupense con la satisfacción por la independencia conseguida, pero con el resquemor de que no se había conseguido un término natural y justo, no obstante, si podemos intentar acercarnos. Pienso que en el rol de las distintas fuerzas políticas y, sobre todo, el juego de los distintos sectores en el partido dominante de la época (PSOE) estuvo la clave del resultado. Al final del proceso, la crisis del PSOE de Medina y su resolución en base a la segregación de Benalup, jugó un papel muy destacado. Desgraciadamente, la presión popular benalupense ni fue tan fuerte como hubiera sido necesaria, ni tuvo el papel deseado. Para desarrollar estas ideas me voy a basar en una intervención de Gaspar Ruíz Salvador, portavoz de UCD en el pleno extraordinario del 13 de mayo de 1982 sobre la segregación. Gaspar había nacido en la provincia de Palencia y había llegado a Medina como maestro en 1963. Trabajo en el colegio Alvaro Domecq, en el instituto de Medina y en el colegio Santiago el Mayor, del que era director cuando murió en 1984. Dicho pleno tiene una gran importancia porque podemos considerarlo el principio del fin del proceso de la segregación que culminaría el 20 de marzo de 1991. Dijo Gaspar Ruíz: «El pleno de hoy debiera haber tenido como sintonía y música de fondo la canción de Juan Manuel Serrat “Hoy puede ser un gran día»; porque efectivamente hoy puede ser un gran día en el que puede arrancar la justa satisfacción a los habitantes de ese núcleo querido de Benalup, que vean llegado o por lo menos lo vislumbren el día de sentirse cumplidas su vieja aspiración de Independencia. Quince años llevo pasando casi a diario por esas tierras y contactando con individuos de todas las clases sociales en el bar, en la calle y en el trabajo, en todo momento he visto como se traslucía a través de su conducta y de sus palabras las ansias de sentirse algún día libres de la dependencia administrativa de una ciudad que si un día se sintió madre y les acogió y alojó en su seno, otro día acuciada por sus problemas les miró con indiferencia rayada en el menosprecio”.
