Gaspar Ruíz, además de maestro, fue profesor y director de autoescuela, al principio como empleado de la autoescuela San Cristóbal, a la que después compró las sucursales de Medina y Benalup. A través de esta actividad entra en contacto con esta localidad y conoce a sus gentes y a los de San José de Malcocinado y Los Badalejos donde también abre una sucursal. Estas condiciones les hacen tener un punto de vista intermedio muy rico y constructivo, pero que desgraciadamente no fue el que se impuso. Sigue diciendo: “Consecuentes con esta situación, el PSOE y los independientes, no dudaron, aprovechando esta vena sentimental, en montar una campaña electoral del 79 en la falsa promesa de una inmediata independencia. Tres años han pasado y aquella promesa que sirvió de tamprolín para sentar en este estrado a unos pocos, y digo esto como testigo, se murió en el olvido y no ha sido objeto de disensión mas que en dos o tres ocasiones …Por parte del Excmo. Ayuntamiento también ha servido la cuestión de Benalup, para que en su día sirviera como pretexto para la consecución de una subvención por parte de la Diputación de 2.800.000 cantidad …y tras una discusión en una o dos permantes, que sí, que no, se olvidó todo. ¿Y cómo es que tan de repente ha saltado a la mente de esta corporación mereciendo nada menos que el especial trato de un pleno? Ni que decir tiene que la principal madre es la campaña electoral en que estamos inmersos» Esta argumentación es una prueba de que en el pueblo de Medina no había un discurso único. La línea que se impuso consolidó el dominio aplastante del PSOE en Medina y en Benalup, tras el paréntesis de la CUB en 1987. Políticamente la solución al conflicto de la independencia ha devengado buenos resultados electorales al PSOE, tanto en un pueblo como en el otro, por lo que se puede concluir que las decisiones que tomaron fueron acertadas para ambos partidos. Los acontecimientos posteriores, con el boom del mundo rural y su desarrollo económico ha favorecido que la contestación haya sido mínima. No obstante, había otras vías y el discurso de Gaspar Ruíz da fe de ello, así como nos sirve para explicar la importancia de la política en este proceso. Por último, sirva esta entrada para ofrecerle mi humilde homenaje a este hombre que fue de los pocos que unos momentos tan tensos y distantes entre Benalup y Medina ofreció sentido común, cordura y mucha humanidad. Me dicen lo siguiente: «Su formación humanística y su extenso bagaje cultural le hizo interesarse siempre por las personas que le rodeaban a las que a veces había conocido de niños, en la escuela, en el instituto y de adultos en la autoescuela.Al comenzar la democracia en nuestro país, esas inquietudes le llevaron a comprometerse en la actividad política, en el ámbito municipal que tan bien conocía, dentro de un partido que valoraba como fundamental para la transición española UCD. Y aunque perdiese las elecciones, en un pueblo mayoritariamente socialista, llevó siempre a cabo una oposición constructiva y prestó su conocimiento y apoyo a todo aquello que supusiese un beneficio para el pueblo. En reconocimiento a esta labor, y a título póstumo, le fue otorgado el premio «Ciudad de Medina» a la tolerancia en 1998″. No conocí a Gaspar, pero desde Benalup-Casas Viejas me han hablado mucho de él, desde diferentes ópticas políticas y sociales. Constato el cariño, la admiración y el respeto hacia una persona que afortunadamente ha cosechado lo que sembró.
